"Las calles de Viena están pavimentadas con cultura; las de otras ciudades con asfalto…", Karl Krauss.

Viena, vibrante y pasajera. 
 
Cuna de artistas, filósofos y músicos de renombre. Con aspecto de un escenario de la época imperial, con los edificios suntuosos del siglo XIX pegados unos a otros. Escenario que genera una emoción especial en la época prenavideña. Una ciudad llena de tradición y con actividades para todos los gustos. 
Para mí, una de las mejores cosas que te ofrece Viena (y más si la visitas durante su frío Invierno, como en mi caso), son sus cafés.  
Durante siglos los cafés han sido parte esencial de la vida vienesa, y un café es algo más que un simple lugar al que se va a beber. Es un centro de reunión, un sitio donde tomar un aperitivo o un almuerzo ligero, y un refugio donde darse un suspiro de la vida de la ciudad. 
Existe una etiqueta sencilla pero vigente que se aplica en los cafés. El camarero que atiende la mesa, casi siempre, va vestido de etiqueta por muy poco elegante que sea su establecimiento. Generalmente, el servicio se acompaña con un vaso de agua, y una vez que se ha pedido la consumición, se puede ocupar la mesa tanto tiempo como se quiera. 
Una taza de café no suele resultar barata, pero da derecho a quedarse una o dos horas y a leer la prensa, que ponen a tu disposición. 
 
Los más famosos y recomendables son:
  • Café Central (Palais Ferstel, Herrengasse, 14): en otro tiempo estaba lleno de escritores y librepensadores. Es el café más espléndido de Viena, y la reciente restauración le ha devuelto toda su grandeza.

  • Café Sacher Wien (Philharmonikerstrasse,4): aquí puedes saborear la famosa “Sachertorte“, la cual consiste en dos planchas gruesas de bizcocho de chocolate separadas por una fina capa de mermelada de albaricoque y recubiertas con un glaseado de chocolate negro por encima y los lados. Una autentica delicia. 

 

  • Café Museum (Friedrichstrasse,6): abrió sus puertas en 1899, y aunque ya no es un lugar  tan singular como cuando conservaba el interior decorado por Adolf Loos, se siguen reuniendo artistas y estudiantes en él. El plato de la foto era una especie de pudin de manzana caliente con bizcocho, creo que se llamaba “mehlspeisen“, pero no estoy segura. Estaba riquísimo.

  • Café Landtmann (Dr-Karl-Lueger-Ring,4): cubierto de espejos y madera, lo abrió en 1873 Franz Landtmann, fabricamte de café. Era indudablemente el establecimiento favorito de Simund Freud. Tienen un apfelstrudel delicioso. 
  • Café Frauenhuber (Himmelpfortgasse,6): es el café más antiguo de Viena, donde actuó Mozart en una ocasión, se halla junto a Kärntner Strasse. 
 
 
Pero no todo en Viena iba a ser dulce, así que comenzamos. Para desplazarte  del Aeropuerto Schwechat al centro de  la ciudad, nosotras cogimos el City Airport Train (CAT). Este une el aeropuerto con el centro de la ciudad sin hacer transbordos en unos 16 minutos, y pasa cada 30 minutos. Sus tarifas son:
-Ida: 12 euros
-Ida-vuelta: 19 euros
En torno al alojamiento, nosotras nos alojamos en la zona de la Ópera, en el Hotel Le Meridien, situado en el bulevar Ringstrasse. Pero, aunque Viena no es una ciudad demasiado barata, si buscáis el alojamiento con antelación podéis encontrar buenas ofertas. Si preferís ir a albergues, a través de la página http://www.albergues.net/, podréis encontrar en las zonas a las que viajéis. 


Aproximación a Viena: 

El centro se pude dividir en seis áreas, y casi todos los lugares de interés quedan en el centro o muy cerca, y se puede llegar muy fácilmente a ellos a pie o en transporte público. 
 

Distrito STEPHANSDOM (Zona color rojo)

Las calles tortuosas y las amplias plazas de esta zona configuran el casco antiguo de Viena. Tras la II Guerra Mundial se hicieron excavaciones que dejaron al descubierto los restos de una guarnición romana de hace 2000 años. En este área se muestran todas las épocas  sucesivas, desde los arcos románicos de la Ruprechtskirche, a la espectacular Haas Haus de acero, y cristal en Stephansplatz. 
 
Se puede llegar a través de las líneas de metro de Stephansplatz (U1, U3), Subentor (U3) y Schwedenplatz (U1, U4). Los tranvías 1 y 2 recorren Franz Josefs-Kai y la Ringstrasse. 
 
¿Qué visitar?
 
Stephansdom (Stephansplatz,3): la catedral de San Esteban constituye el alma de la ciudad, y en ella se encuentran las urnas de los restos mortales de muchos miembros de la familia Habsburgo, en el altar mayor bajo la cúpula. 
Aunque todo lo que queda del templo románico del siglo XIII se reduce a la puerta de los Gigantes y las torres de los Paganos; la nave central, el coro y las capillas laterales, de estilo gótico, proceden de la reconstrucción de los siglos XIV y XV. 
Horarios: 6:00 a 22:00h todos los días.


Deutschordenskirche (Singestrasse, 7): esta iglesia pertenece a los Caballeros Teutones, orden de caballería fundada en el siglo XII. El retablo flamenco, de 1520 muestra pinturas y bajorrelieves que representan escenas de la Pasión enmarcadas con delicadas tracerías.  El Tesoro de la orden se halla junto al patio de la iglesia. 
Horarios: 7:00 a 18:00h todos los días

Blutgasse (Stephanplatz): según la leyenda, esta calle toma su nombre (callejón de la Sangre) de la matanza de los Caballeros Templarios (orden religiosa y militar) en 1312, en una escaramuza tan violenta que la sangre corrió a raudales por las calles. 

Figarohaus (Domgasse, 5): entre 1784 y 1878 Mozart ocupó con su familia un piso de la primera planta. Aunque tuvo otras 11 residencias en Viena, al parecer escribió aquí muchas  de sus grandes obras, entre ellas “Las bodas de Fígaro“, ópera de la que toma nombre el edificio. 
Como Mozart murió en la pobreza,  dejando pocos efectos personales, el museo es sobrio, algunos grabados adornas las paredes, y se exponen fotocopias de las partituras. 
Horarios: 9:00 a 18:00h de martes a domingo. 

Dominikaner-kirche (Postgasse,4) : la orden monacal de los dominicos, que llego a Viena en 1226, levantó aquí su iglesia en 1237. El interior resulta muy impresionante, pues apenas hay superficie sin decorar. 

Jesuitenkirche (Dr-Ignaz-Seipel-Platz, 1) : el arquitecto italiano Andrea Pozzo la rediseñó entre 1703 y 1705.  Hacia 1620 los jesuitas decidieron trasladarse hasta este lugar para estar más cerca de la antigua universidad que tenían bajo su control. En los frescos de la cúpula Pozzo utilizó efectos de trampantojo.
Horarios: 7.00 a 18.30h todos los días. 

Academia de Ciencias (Dr-Ignaz-Seipel-Platz, 2): impresionante fachada barroca. En 1808 se interpretó aquí “La creación” de Haydn en presencia del propio compositor, cumplía 76 años y fue su última aparición en público. 

Horarios: 8.00 a 17.00h de lunes a viernes.

Schölaterngasse: esta atractiva y tortuosa callejuela toma su nombre (calle de la Bonita Farola) de la preciosa farola de hierro forjado suspendida de la fachada nº6. Es copia de la original de 1610, que se expone en el museo Histórico de la ciudad de Viena. 
El compositor Robert Schumann vivió entre 1838 y 1839 en el nº7a. 

Kranziskanerkirche (Franziskanerplatz, 4): los Franciscanos llegaron relativamente tarde a Viena, y uno de sus primeros objetivos fue la construcción de un templo en el emplazamiento de un antiguo convento medieval. La iglesia data de 1603 y preside la plaza en la que se encuentra situada. 
Para ver el órgano, el más antiguo de Viena (1642), obra de Johann Wöckerl, suele ser necesario pedir permiso, pero merece la pena verlo. 
Horarios: 6.30 a 12.00h, 14.00 a 17.30h de lunes a sábado. Los domingos de 7.00 a 17.30h. 

Palacio de Invierno del príncipe Eugenio de Saboya (Himmelpfortgasse, 4-8): el Palacio de Invierno, que hoy en día alberga el Ministerio de Economía, fue encargado en 1694 por el príncipe Eugenio de Saboya héroe del asedio turco de 1683. Se trata de un edificio imponente, considerado por los expertos de lo mejor del barroco de Viena. 
El acceso es restringido, pero se puede visitar la escalinata barroca y ver la preciosa fuente rococó que adorna el patio. 
Horarios vestíbulo: 8.00 a 16.00h de lunes a viernes. 

Annakirche (Annagasse, 3b): la primera capilla sita en Annagasse data de 1320; la actual fue levantada entre 1629 y 1634, y renovada por los jesuitas posteriormente en el siglo XVIII.  En Viena está muy enraizado el culto a santa Ana y  no es raro ver esta apacible capilla llena de fieles orando. 
Horarios: 6.00 a 19.00h todos los días.

Ruprechtskirche (Ruprechtsplatz): San Ruperto fue el patrón de los mercaderes de sal vieneses, y el templo dedicado a él da al embarcadero que utilizaban en el canal del Danubio. Una estatua del santo, con una vasija de sal custodia la base de la torre románica. 

Barrio Judío: el barrio judío de Viena, conocido como “Triángulo de las Bermudas”, en la actualidad es más famoso por los bares y discotecas que por la comunidad judía. Judengasse, es una calle muy animada. 
La Stadttempel, la sinagoga más antigua de Viena, fue realizada hacia 1820 por Kornhäusel.

Maria a Gestade (Salvatorgasse,12): uno de los monumentos más antiguos de la ciudad es esta esbelta iglesia gótica, con sus inmensas vidrieras del coro de 51 metros de altura. 

Judenplatz (Judenplatz): en la época medieval el gueto judío estaba situado en esta plaza. En el centro de la plaza se levanta hoy en día una estatua de Ephraim Lessing, dramaturgo y crítico literario alemán, obra de Siegfried Charoux. Los nazis destruyeron la anterior en 1939, pues consideraron ofensivo este reconocimiento a la obra de un intelectual que tanto luchó por los derechos de los judíos. 

 
Peterskirche (Peterplatz, 6): la iglesia original data del siglo XII, pero el edificio de planta oval que se levanta en la actualidad surgió a finales del siglo XVIII. Inspirada en San Pedro de Roma se debe al esfuerzo de diversos arquitectos, entre los que destaca Gabriele Montani.
El interior es lujoso, con un púlpito exuberante (1716) que llama la atención a los visitantes, obra del escultor Matthias Steindl. 
Horarios: 7.00 a 18.00h todos los días. 
 

Distrito DEL HOFBURG (zona color azul-verdoso)

Aunque comenzó siendo un sencillo alcázar urbano, con el paso del tiempo se transformo en un enorme palacio. El conjunto siguió creciendo hasta pocos años antes de la caída de los Habsburgo en 1918. 
La presencia de la Corte ejerció una honda influencia en el entorno. Los antiguos jardines del palacio hoy día forman parte del Volksgarten y Burggarten, y algunos de los edificios son sede de espléndidos museos. Herrengasse y Bankgasse, entre otras calles, se hallan repletas de palacios levantados por la nobleza ávida de encontrarse lo más cerca posible del núcleo del poder imperial. 
 
Se puede llegar a ella a través de la estación de metro de Herregasse, línea 3. Los tranvías 1 y 2 recorren Burgring y Dr-Karl-Renner-Ring. Los autobuses 2A y 3A circulan por Herrengasse. 
 
¿Qué visitar?
 
-Michaelerplatz: la grandiosa entrada del Hofburg, da a la Michaelplatz. Frente a ella se alzan Michaelekirche (parroquia de la Corte del siglo XIII), y Loos Haus (entre 1910 y 1912, Adolf Loos construyó este edificio frente a Michaelertor). 
 
Josefsplatz (Augustinerstrasse): en su centro se levanta una estatua ecuestre (1807) de José II, realizada por Franz Anton Zauner. 
Frente al Holfburg se levantan dos palacios, el nº5 se encuentra el palacio Pallavicini, mezcla de barroco y neoclásico; y en el nº 6 el palacio Pallfy.
 
Pestsäule (Graben): durante 1679 el emperador Leopoldo I prometió conmemorar la salvación de la ciudad, si ésta se producía. Al conseguirse, se construyó esta columna barroca. 
 

-El Hofburg: en este enorme conjunto se encuentran los antiguos aposentos imperiales, varios museos, una capilla, una iglesia, la Biblioteca Nacional Austriaca, la Escuela de Invierno de Equitación y del despacho del Presidente de Austria. 
Aquí se ha radicado el poder austriaco desde hace más de seis siglos y los sucesivos dirigentes siempre han ansiado dejar su huella. 

  • Prunksaal: como biblioteca para la Corte, la sala principal o Prunksaal, de la Biblioteca Nacional fue realizada por J.B.Fischer von Erlach en 1719. Tras su muerte en 1723, su hijo terminó el edificio. Horarios: 10.00 a 14.00h todos los días. 

  • Príncipe Eugenio de Saboya: Anton Dominik Fernkorn realizó este monumento al príncipe Eugenio de Saboya en 1865. 
  • Michaelertrakt: la sinuosa fachada se halla coronada por una cúpula imponente (1893). 
  • Schweizetor: este acceso renacentista conduce a la zona más antigua del Hofburg, y se concibió como una fortaleza con cuatro torres. 
  • Escuela de Invierno de Equitación: los orígenes de la Escuela Española de Equitación no son claros, aunque se cree que fue fundada en 1572 para cultivar la equitación de alta escuela. Los Habsburgo crearon la Spanische Reitschule para la cría y doma de caballos españoles.Hoy en día se celebra un espectáculo de 80 minutos en el edificio denominado como tal. 
  • Aposentos imperiales y el Tesoro: las estancias del Reichkanzleitrakt (1723-1730), y Amalienburg (1575) están compuestas por los aposentos que ocupó Francisco José, la emperatriz Isabel, y el zar Alejandro I durante el Congreso de Viena de 1815. Dentro de él se recomienda ver la Corona del Siglo X, el Comedor imperial, y el retrato de la emperatriz Isabel por Franz Xaver Winterhalter. Horarios: 9.00 a 17.00h todos los días. 
  • Albertina (Augustinerstrasse, 1): oculta en un extremo del Hofburg está ella, que alberga una de las mejores colecciones del mundo de grabados, dibujos y acuarelas. El palacio pertenecio a María Cristina y a su marido el duque Sachsen-Teschen, de quien recibe el nombre la galería. 



Distrito SCHOTTENBRING Y ALSERGRUND (zona de color morado)

A los alrededores del barrio de Freyung, y en el corazón de él, se encuentra el antiguo conjunto medieval de la Schottenkirche con sus claustros y colegio. Al otro lado de la plaza Freyung se pueden ver algunos palacios barrocos como el Hildebrandt Kinsky y el Ferstel. 
 
El pasaje Freyung, une la plaza con su mismo nombre con Herrengasse, llena de mansiones barrocas entre las que surge el primer rascacielos de la ciudad. Ambas calles se comunican por medio de una lujosa galería comercial. 
 
Se puede llegar a través de las líneas de metro Schottenor (línea U2) y Rosseauer Lände (línea U4). Los tranvías 37,38,40,41 y 42 pasan por Währinger Strasse. 
 


Distrito DE LOS MUSEOS Y DEL AYUNTAMIENTO (zona de color amarillo)

El emperador Francisco José encargó, a mediados del siglo XIX, la construcción de los edificios institucionales más importantes del imperio de los Habsburgo y, por ende, de la ciudad. 
Se puede llegar a través del metro Rathaus, Lechenfelder Strasse (línea U2), y Volkstheater (líneas U2 y U3). Los tranvías 5 y 31/5 van de Josefstädter Strasse a Lange Gasse. 
 
¿Qué visitar?


Maria Treu Kirche (Jodok-Fink-Platz): notable iglesia fundada en 1698 por la orden de las Escuelas Pías. Lo más bonito son sus frescos de la bóveda que cubren el altar mayor. 
Horarios: durante la misa y previa cita. 

Barrio de los museos (Museumsplatz): cuenta con distintas instalaciones, entre ellas museos de arte clásico, espacios para cine, teatro, arquitectura, danza, nuevos medios de comunicación y un centro de creatividad para niños, así como una variedad de tiendas, cafés y restaurantes. 

Parlamento (Dr-Karl-Renner- Ring, 3): de estilo neoclásico. 

 
Neues Rathaus (Friedrich-Schmidt-Platz): en el ayuntamiento nuevo tienen su sede las autoridades de la ciudad y la Asamblea Provincial. Se construyó entre 1872 y 1833, en estilo neogótico. 
 
El Burgtheater (Dr Karl-Lueger-Ring): el teatro original, construido durante el reinado de María Teresa, fue sustituido por el actual edificio de estilo renacentista italiano. Se recomienda visitar sus grandes escalinatas de las alas norte y sur, y el Der Thespikarren de Gustav Klimt. 
 

Distrito de la ÓPERA Y NASCHMARKT (zona de color azul)

Se trata de una zona de grandes contrastes, puesto que se pasa de la grandiosidad de la Ópera y la opulencia de las tiendas del Opernring, a la audaz modernidaz de Mariahilfer Strasse
 
Se puede llegar a través del metro de Zieglergasse (línea U3), Neubaugasse (línea U3) y Babenbergerstrasse (línea U2). 
 
¿Qué visitar?
 
-Edificio de la Secession ( Friedrichstrasse,12): original edificio en estilo Jugendstil para exponer las obras de los artistas del movimiento de la Secession.
El lema de los fundadores, grabado en oro en la fachada, proclama en su traducción “A cada época su arte, y a cada arte su libertad”. 
 
Nachmarkt : es el mercado más animado de Viena. La zona occidental es la más informal (y a mi personalmente la que más me gusto), con puestos de flores, vendedores de vino y diversos tenderetes en los que se ofrece carne, pan y otros artículos de alimentación. De aquí se pasa al rastro, con innumerables puestos. 
Horarios: 6.00 a 18.30h de lunes a viernes, y de 6.00 a 14.00 los sábados. 
 
-Apartamentos Wagner (Linke Wienzeile, 38 y 40):  realizados por Otto Wagner en 1899, representan la cumbre del Jugendstil. 
 
-Ópera (Opernring,2 ): fue el primer edificio que se termino en la Ringstrasse. Se inauguró el 25 de Mayo de 1869 con Don Giovanni, de Mozart. Merece mucho la pena verla por dentro, sobretodo, su gran escalinata, el vestíbulo Schwind y el Salón de té. 
Horarios: se debe pedir cita, suele ser entre las 13.00h y las 15.00h pero no estoy segura. 
 

Distrito del BELVEDERE (zona de color verde)

Desde Karlsplatz, con sus jardines y estatuas, se disfruta de una vista magnífica de la barroca Karlskirche, obra de Johann Bernhard Fischer von Erlach. Al este de este gran templo se pueden visitar dos palacios Belvedere, convertidos en museos, y el palacio Schwarzenberg, actualmente un hotel. 
Cerca de aquí se halla el Musikverein, sede de la Orquesta Filarmónica de Viena. 
 
Se puede llegar a través de las líneas de metro U1, U2 y U4 de Karlsplatz; y la línea U1 de Taubstummengasse. El tranvía 71 recorre Rennweg. 
 
¿Qué visitar?
 
-Karlskirche (Karlsplatz): durante la epidemia de la peste de 1713, el emperador Carlos VI prometió que, tan pronto como la ciudad se viera libre de esta calamidad, levantaría un templo dedicado a San Carlos Borromeo (1538-1584), antiguo arzobispo de Milán y patrono de la lucha contra la peste. Tanto sus dos columnas de la entrada, como los frescos de la cúpula del altar mayor, son merecedores de ser vistos. 
Horarios: 7.30 a 19.00h de lunes a viernes, de 8.30 a 19.00h los sábados, y de 9.00 a 19.00h los domingos. 

-Palacio Belvedere y Jardines: fue construida como residencia de verano del príncipe Eugenio de Saboya. Situado en una colina, el Belvedere consta de dos palacios unidos por un jardín francés, diseñado por Dominique Girard. El jardín tiene tres niveles, cada uno de los cuales representa diversas categorías clásicas: la parte inferior muestra el dominio de los cuatro elementos, la central el Parnaso, y la superior el Olimpo.
Horarios: desde las 6.30h hasta el atardecer.

LAS AFUERAS

Sin duda alguna, el centro de Viena da para mucho que ver y visitar, pero si tenéis la posibilidad de explorar un poco más allá de este, os recomiendo que visitéis el Palacio Schönbrunn y sus jardines. Es digno de ser visto. Esta era la antigua residencia de verano de la familia imperial, cuyo nombre viene de un bello manantial que se encontró en este lugar. Imponente, te transporta a otra época, y sus jardines dan para unas cuantas horas de paseo.
Nosotras fuimos en metro con la línea U4, Schöbrunn, es muy fácil llegar. Pero también podéis optar por coger tranvía, las líneas 10 y 58, o el autobús línea 10A, todas con el nombre del palacio.
Horarios (no se si los habrán modificado hoy en día):
Desde el 1 de abril hasta el 30 de junio: de 8:30 a 17:30 horas. 
Desde el 1 de julio hasta el 31 de agosto: de 8:30 a 18:30 horas. 
Desde el 1 de septiembre hasta el 31 de octubre: de 8:30 a 17:30 horas. 
Desde el 1 de noviembre hasta el 31 de marzo: de 8:30 a 17:00 horas.

 

Otros de los sitios que os recomiendo es el Prater, el cual se encuentra entre el Danubio y su canal, y formaban un coto imperial de caza que abrió al público José II en 1766.
Dentro de él hay una noria, la noria Ferris, la cual se mueve muy despacio, por lo que ofrece unas vistas espectaculares del parque y de la zona de atracciones.
Esta noria se encuentra inmortalizada en “El tercer hombre“, la novela de Graham Green llevada al cine.

Cómo curiosidades, os diré que Viena también ofrece al visitante su propio “Paseo de la Fama”, pero en este caso de la música clásica. Se encuentra en una calle peatonal en dirección a la Ópera,  y se conoce como la Musikmeile Wien. La calle en la que se encuentra se llama Kärntnerstrabe. 

 

Ah! Y no os olvidéis de probar  el Schnitzel (escalope de ternera) y la Frankfurter mit Senf!!

Con cariño, C. 


 
 
Anuncios

Ay! Praga, Praga… Dónde el amor naufraga, en un acordeón.

Cómo regalo de Navidad os traigo uno de mis lugares favoritos por excelencia…PRAGA
Capital de la República Checa, antes capital del Reino de Bohemia y Checoslovaquia, situada a orillas del río Moldava, y cuyo casco histórico se ha convertido en Patrimonio de la Humanidad desde 1992. 

La ciudad de las cien torres, monumento de la UNESCO, y considerada como una de las ciudades más hermosas del mundo. Para mí, una ciudad de ensueño. Te transporta  a otra dimensión, a otros tiempos…Es belleza, magia, así como misterio. 

La visité en Febrero de este año que ya se acaba; y he de decir, que Praga con frío significa mucho frío, intenso, diría yo. Así que si os decantáis por visitarla en estas fechas llevaros buena ropa de abrigo, y calzado calentito y cómodo. 
A nosotras nos nevó dos días, y la estampa que deja en la ciudad cuando cae es preciosa. Como un cuento. 
También podéis entrar en calor tomando las bebidas calientes más comunes y tradicionales que venden en sus calles, como el Svarak (vino caliente) hecho a base de vino tinto, alguna fruta cítrica (frecuentemente la naranja), edulcorante y especias. Buen método para calentarte las manos mientras recorres las frías calles en Invierno. O también podéis probar la Medovina, una especie de licor de miel, muy suave, la cual entra demasiado ligera y si os sobrepasáis… ya me entendéis. 
Otra delicia típica, y ya nos adentramos en los dulces, es el Trdelník, imprescindible. Es un pastel típico de la cocina eslovaca y, sin duda, uno de los dulces más populares de Praga. Se puede encontrar por alrededor de 50 coronas checas (dos euros). La masa es de harina y se enrolla en un pincho de madera en el que se asa a fuego lento al tiempo que rota sobre sí mismo. Queda un pastel cilíndrico con un agujero en su interior con un ligero aroma a canela.
Comenzaré como siempre por el alojamiento. En este caso viajaba con un familiar por lo que nos alojamos en el Hotel Jungmann, situado en pleno corazón de Praga, en la denominada Cruz Dorada y a tan solo 100 metros de la Plaza Wenceslao. La parada de metro de Můstek se encuentra a 100 metros , mientras que la parada de tranvía de Národní Třída está a 200 metros. A 800 metros está la plaza del casco antiguo de Praga y, a la misma distancia, el barrio judío. El Museo Nacional se encuentra a un paseo de 10 minutos a pie. 
 
Praga puede ser muy barata y muy cara al mismo tiempo. Si vienes de turismo y vas a pasar los días en el centro de la ciudad, ahorra, porque si puede ser un poco caro. Pero si por el contrario viajas a Praga con poco presupuesto, algunos de los puntos de interés más emblemáticos de Praga son gratuitos como por ejemplo: la Iglesia de Nuestra Señora en frente del Týn. 
 
Hay que tener en cuenta que en Praga no hay euro, sino Coronas Checas, por lo que os recomiendo que las cambies en España o en tu lugar de origen, ya que en muchos sitios como en el aeropuerto son literalmente unos ladrones con el cambio. Si te falta dinero puedes pagar con Visa, y te aplican el cambio oficial. 
También si os decantáis por cambiar allí, cuanto más lejos del centro turístico mejor tarifas encontraréis. Nosotras cambiamos en una que hay en la calle NA PRIKOPE en unas galerías pequeñitas, en las que casi al fondo hay una casa de cambio, nos la recomendaron y era el mejor sitio. La  calle esta justo al empezar la plaza Wenceslao.
 

Aproximación a Praga:

Praga se compone de cinco antiguas ciudades atravesadas por el río Moldava (Vltava), afluente del Elba. 
Estas cinco antiguas ciudades  o barrios son: La Ciudad Nueva (Nové Mêsto), La Ciudad Vieja (Stare Mêsto), el Barrio Judio (Josefov), Malá Strana, y el Catillo de Praga y Hradcany. 
 
 

La Ciudad Vieja (zona azul)

El corazón de Praga lo forman la Ciudad Vieja y su plaza central. Durante e siglo XI, los asentamientos que rodeaban el castillo se extendieron por la orilla derecha del Moldava. En 1091 se menciona por primera vez un mercado en la actual plaza de la Ciudad Vieja, y pronto se erigieron casas e iglesias alrededor de ella, formando una intrincada red de calles de las que muchas subsisten hoy en día. El barrio obtuvo el título de ciudad en el siglo XIII, y en 1338 fue dotada de Ayuntamiento. 
 
Se puede llegar a ella a través de las estaciones de metro Mustek, líneas A y B, y Staromêstská, línea A. No hay tranvías que atraviesen la Ciudad Vieja, pero el puente de Carlos IV y Námêstú Republiky quedan a escasa distancia de la plaza. 
 
Plaza de la Ciudad Vieja: lados norte y Este.
 
El lado norte está dominado por la fachada blanca de la iglesia barroca de San Nicolás, mientras que el lado este ostenta dos ejemplos arquitectónicos de la época: la Casa de la Campana de Piedra, y el palacio rococó Kinský
El resto de la plaza se compone de una serie de edificios de color pastel.
Plaza de la Ciudad Vieja: lado sur. 
 
Una hilera de casas coloridas de origen romántico o gótico, realzan el lado sur de la plaza. La manzana que queda entre las calles Celtená y Zelezná resulta muy atractiva. Además, ofrece para los turistas un centro de información turística (en el cual hablan español), así como numerosos restaurantes, cafés y tiendas. 
 
Monumentos importantes
 
– Ayuntamiento de la Ciudad Vieja:  uno de los edificios más impresionantes de Praga, construido en 1338 al decidir el rey Juan de Luxemburgo establecer un concejo municipal. Ahora lo componen edificios de estilo gótico y renacentista, la mayoría cuidadosamente restaurados tras los graves daños que les infligieron los nazis durante la revuelta de Praga en 1945. 
La torre en lo alto ofrece una panorámica espectacular de la ciudad, así que os recomiendo que subáis (no recuerdo el precio de la entrada). 
 
 
 
– El reloj del Ayuntamiento: el ayuntamiento adquirió su primer reloj a principios del siglo XV. La leyenda cuenta que, en 1490, cuando fue reconstruido por un maestro relojero llamado Hanus, los concejales, temerosos de que repitiera esta obra maestra en otro lugar, le dejaron ciego. 
El principal atractivo que reúne multitud de observadores cada vez que el reloj marca la hora, es la procesión de los 12 apóstoles. Según la visión del universo del relojero, la Tierra se halla sólidamente asentada en su centro. El propósito del reloj no era dar la hora exacta, sino reproducir las supuestas órbitas del Sol y la Luna alrededor de la Tierra. 
 
– Iglesia de Nuestra Señora de Týn: actual templo gótico en la que se puede encontrar un efigie en oro macizo de la Virgen María, y dentro de ella esta enterrado el astrólogo y astrónomo Tycho Brabe. 
 
-Monumento a Jan Hus: en un extremo de la plaza se eleva este monumento al reformador religioso Jan Hus, condenado a morir en la hoguera  tras ser declarado hereje por el Concilio de Constanza en 1415.
 
-Casa de los Dos Osos Dorados: si sale de la plaza por la estrecha calle deMelantrichova, no deje de girar en el primer callejón a su izquierda para ver su portal. Actual edificio renacentista. 
 
-Calle Karlova: esta estrecha calle tortuosa que se remonta al siglo XII, formaba parte del Camino Real que recorría la comitiva de la coronación hasta el castillo de Praga. 
La casa de la Serpiente Dorada (nº18) es el café más antiguo de Praga, lo estableció un armenio en 1714.
Busque también la casa del Pozo Dorado (nº3), con una magnífica fachada barroco e imágenes de estuco de santos, entre ellas San Roque y San Sebastián. 
 
-El Clementinum: en 1556 el emperador Fernando I invitó a los jesuitas a Praga para ayudar a volver a los checos al redil de la fe católica. Establecieron su sede en el antiguo monasterio dominico de San Clemente, de ahí su nombre. 
En 1773 el Papa disolvió su orden, los jesuitas tuvieron que abandonar la ciudad y la educación se secularizó. El Clementinum se convirtió en la biblioteca de la Universidad de Praga, hoy día Biblioteca Nacional; y además, se celebran conciertos en la sala de los Espejos. 
Horarios Biblioteca: lu.-vi. de 9.00 a 22.00h, los sáb. de 8.00 a 14.00h
Horarios Iglesia: abierta sólo durante la misa, los ma. de 19.00 a 20.00h, y los dom. de 14.00 a 20.00h. 
 

El barrio judío (zona verde)

En la Edad Media existían dos comunidades judías distintas en esta ciudad: los judíos occidentales de habían afincado alrededor de la sinagoga Staronová, y los del imperio bizantino en las cercanías de la escuela Vieja Judía (emplazamiento de la actual sinagoga Española). Ambos asentamientos se unieron gradualmente y quedaron confinados en un gueto.
Los judíos de Praga siempre han sufrido leyes opresivas, y los cristianos les acusaban de provocar incendios y envenenar pozos. La discriminación disminuyó parcialmente en 1784 bajo José II, y fue en 1850 cuando la zona se incorporó oficialmente al resto de Praga. 
 
Se puede llegar a ella a través de la estación de metro Staromêstká, línea A. Otra opción es tomar el tranvía 17 o 18 hasta Namesstí Jana Palacha. Para ir al convento de Santa Inés coja el autobús 207. 
 
 
Aunque el antiguo gueto ha desaparecido, gran parte de la fascinante historia de la zona se conserva en las sinagogas que rodean al antiguo cementerio judío, mientras que las calles más recientes se hallan flanqueadas por deliciosos edificios art noveau. Las callejuelas al este del gueto conducen al convento de Santa Inés, restaurado como anexo de la galería Nacional. 
 
IMPORTANTELa entrada de las sinagogas vale para todas, e incluye el acceso al Cementerio Judío. Al comprar la entrada os darán un pequeño mapa muy útil para llegar a las diferentes sinagogas.
 
Obligatorio de visitar
 
-Antiguo Cementerio Judío: un sitio muy singular que durante más de 300 años fue el único lugar donde se permitía enterrar a los judíos. Fundado en 1478, y hoy en día sigue reflejando el carácter que tenía en la Edad Media.
Debido a la falta de espacio, los cuerpos debían de ser enterrados unos encima de otros, hasta llegar a apilar doce. Hoy se pueden ver más de 12.000 lápidas apiñadas, y se estima que se hallan enterradas unas 100.000 personas. 
Abierto: abril-oct. de 9.00 a 18.00h, y de nov-mar. de 9.00 a 16.30h. 
 
-Sinagoga Pinkas: es la segunda más antigua de Praga, fundada en 1479 y situada en la entrada del Cementerio Judío. En sus paredes están inscritos los nombres de los 77.297 judíos checoslovacos asesinados por los nazis.
 
-Sinagoga Staronová: construida alrededor de 1720, es la más antigua de Europa y uno de los primeros edificios góticos de la ciudad. Ha sobrevivido a incendios, a la demolición del gueto en el siglo XIX, y a muchos pogromos contra los judíos. 
Se recomienda ver la Silla del rabino Löw, las Bóvedas de cinco nervaduras, y el Estandarte judío. 
 
-Sinagoga Maisel: construida a finales del siglo XVI, fue víctima del incendio de 1689, y en ese momento fue reconstruida en estilo barroco. A finales del siglo XIX ha sido remodelada en estilo neogótico.
-Sinagoga Española: la primera sinagoga de Praga, conocida como la Escuela Vieja, se elevó antaño en este lugar, pero no subsisten restos de este primer edificio. 
El edificio actual data de la segunda mitad del siglo XIX. Tanto el exterior como el interior tienen apariencia seudomorisca, y las ricas decoraciones de estuco de los muros y bóvedas son una reminiscencia de la Alhambra de Granada. 
 
-Convento de Santa Inés: en 1234, Inés, hermana del rey Wenceslao I, fundó este convento para las clarisas. Dicho edificio fue uno de los primeros de estilo gótico de Bohemia, posteriormente fue abandonado en 1782.  Hoy en día, es utilizado por la galería Nacional para albergar la colección de arte medieval de Bohemia y Centroeuropa. 
Se recomienda ver La Anunciación del Maestro del Altar de Vyssí Brod, SantaCristina de Lucas Cranach, y el Panel votivo del arzobispo Jan Ocko de Vlasim. 
Abierto: ma-dom. de 10.00 a 18.00 (última visita con guía es a las 17.00)
 

Castillo de Praga (zona amarilla)

La historia de Praga se inicia con la fundación del castillo por el príncipe Borivoj en el siglo IX. La posición estratégica del castillo, dominando el río Moldava, pronto lo convirtió en el centro del territorio gobernado por los Premyslitas.
Dentro del recinto se erigieron un palacio, tres iglesias y un monasterio. Hacia 132o se fundó una ciudad, llamada Hradcany, en una parte de la muralla exterior del castillo. Éste fue reconstruido varias veces, principalmente durante los reinados de Carlos IV, y tras un incendio en 1541, los edificios se restauraron en estilo renacentista. Más tarde al trasladar los Habsburgo su sede a Viena (ciudad, que os contaré muy pronto), lo ocuparon solo ocasionalmente.  
Desde 1918 es la residencia del presidente de la República. El cambio de guardia tiene lugar cada media hora. 
Se puede llegar cogiendo los tranvías 22 o 23 hasta Prazsky Hrad (castillo de Praga). Y si se siente con ganas lo mejor tome los tranvías 12,18, 22 o 23 hasta Malostranké Nàmestí, en Malá Strana, y siga la calle Nerudova; o vaya hasta el metro Malostranská y suba por Staré Zámecké Schody (antigua escalinata del castillo, no os arrepentiréis). 
Monumentos importantes
 
-Catedral de San Vito: las obras de este monumento, uno de los más importantes y significativos de la ciudad, se iniciaron en 1344 por orden de Juan de Luxemburgo.  En ella puedes encontrar la Capilla de San Wenceslao, la Puerta Dorada, y los Arbotantes. 
Un paseo por San Vito te hará recorrer mil años de historia.
-Palacio Real: desde que el castillo de Praga fue fortificado por primera vez en el siglo XI, el palacio se convirtió en la sede de los príncipes de Bohemia. El edificio muestra tres fases arquitectónicas distintas. 
 
-Convento de San Jorge: el primer convento de Bohemia se fundó aquí, junto al Palacio Real, por el príncipe Boleslav en el año 973. Su hermana Mlada ejerció como primera abadesa. En él están expuestas obras de algunos de los maestros del Barroco, entre ellos los pintores Karel Skréta, Petr Brandl y Václav Vavrinec Reiner. 
 
-Palacio Sternberg: en 1796, Franz Joseph Sternberg fundó en Bohemia la Sociedad de Patriotas Amigos de las Artes. Los nobles afiliados solían ceder sus mejores pinturas y esculturas a la sociedad. Desde 1949 el hermoso edificio barroco alberga la colección de arte europeo de la Galería Nacional. 
 
-El Loreto:  desde su construcción en 1626, ha sido un importante lugar de peregrinación. Se edificó por encargo de Katerina de Lobkowicz aristócrata checa deseosa de promover la leyenda de la Santa Casa del Loreto. 
El corazón del conjunto es una réplica de la supuesta casa de la Virgen María. Rodeada de un claustro en 1661, 60 años más tarde se le añadió una fachada barroca. 
Se recomienda ver el Tesoro de Loreto, la Santa Casa y la Iglesia de la Natividad. 
 
Callejón Dorado (o de Oro): uno de mis lugares favoritos. Una pintoresca calle de casas pequeñas y coloridas, cuya mayoría de ellas datan del siglo XVII. Pese a su pobreza, sus habitantes elegían enseñas doradas para identificar sus modestas viviendas.
Es especialmente conocido porque en la casa número 22 vivió Franz Kafka, uno de los escritores más influyentes del siglo XX, entre 1916 y 1917.
Y como le dedicó su amigo y también escritor checo Johannes-Urzidil, “Kafka es Praga, y Praga es Kafka.” Si todavía no habéis leído una de sus obras más importantes, “La Metamorfósis“, no dudéis en hacerlo. 
 
 
-Monasterio Strahov: cuando lo fundó en 1140 una austera orden religiosa, la de los premonstrenses, Strahov era tan grande como la residencia de los soberanos checos. Destruido por un incendio en 1258, se reconstruyó en estilo gótico con posteriores adiciones barrocas. 
Su biblioteca, compuesta por las salas Teológica y Filosófica, tiene más de 800 años y, pese al saqueo de numerosos ejércitos invasores, es una de las mejores de Bohemia. Junto a ambas salas, se recomienda ver la Iglesia de Nuestra Señora. 
Abierto: ma.-dom de 9.00 a 12.00h, y de 12.30 a 17.00h.  
 
 

Malá Strana (zona naranja)

Esta es la parte de Praga menos afectada por la historia reciente. Ha habido pocas construcciones nuevas desde finales del siglo XVIII y, además en este barrio se encuentran espléndidos palacios barrocos y casas antiguas con atractivas enseñas. Fundado en 1257, se construyó en las laderas de la colina del castillo, desde las que se divisan magníficas panorámicas de la Ciudad Vieja, en la orilla opuesta al río. 
El corazón de esta ciudad fue siempre su plaza, dominada por la Iglesia de San Nicolás. La rueda del Molino del Gran Prior de la Isla de Kampa sigue girando, los peregrinos siguen arrodillándose ante el Niño Jesús de Praga en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, y la música en iglesias y palacios como en tiempos de Mozart.
 
 
Para llegar a ella, el barrio cuenta con poco transporte público, pero el metro Malostranská, de la línea A, está cerca de la mayoría de los lugares de interés. 


Monumentos importantes
 
-Palacio y jardines Wallenstein: primer edificio civil importante del barroco en Praga, es un monumento a la fatal ambición del comandante militar imperial Albrecht von Wallenstein (1581-1634). 
Abierto: sáb. y dom. de 10.00 a 16.00h. 
 
-Iglesia de Santo Tomás:  fundada por Wenceslao II en 1285 como iglesia de los Agustinos, la gótica original se terminó en 1379. Lo que más impresiona es su techo barroco.
 
-Iglesia de San Nicolás: la cual como he dicho antes divide y domina las dos secciones de la plaza de Malá Strana. Su construcción se inició en 1703, y los últimos toques se dieron con espléndidos frescos de la nave en 1761.  Se recomienda ver el Fresco de la cúpula, el Púlpito y las estatuas de los Padres de la Iglesia. 
Abierta: abr.-oct de 10.00 a 18.00h todos los días, y de nov.-mar. de 9.00 a 16.00h. 
 
-Calle Nerudova: estrecha y pintoresca calle, que conduce al castillo de Praga, la cual debe su nombre al poeta y periodista Jan Neruda, que escribió muchas narraciones cortas ambientadas en esta parte de la ciudad. Vivió en la casa llamada Dos Soles (nº 47), y su apellido inspiró al poeta chileno Pablo Neruda para tomarlo como seudónimo. 
 
-Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria: el primer edificio barroco de Praga fue la iglesia de la Santísima Trinidad, construida para los luteranos alemanes por el arquitecto Giovanni Maria Filippi. 
Expuesta en un elaborado altar de mármol, en el ala derecha, hay una vitrina de cristal que contiene el Niño Jesús de Praga. La trajo de España Polyxena de Lobkowicz, quien se la regaló a los carmelitas en 1628. 
 
-Iglesia de Nuestra Señora de la Cadena: es la más antigua de Malá Strana, fue fundada en el siglo XII. Se le añadió un presbiterio gótico, pero en el siguiente siglo la iglesia románica original fue demolida. 
En ella se encuentra el cuadro de Karel Skréta, del altar Mayor, en el que se muestra a la Virgen María y a san Juan Bautista acudiendo en ayuda de los Caballeros de Malta, en la famosa victoria naval sobre los turcos en Lepanto, en 1571. 
Abierto: sólo durante la misa y los conciertos, 17.00h (16.00h en invierno). 
 
-Puente de Carlos IV: para llegar a este magnífico puente del siglo XIV, con su serie de estatuas barrocas, se atraviesa un arco bajo una torre gótica. 
El monumento más célebre de Praga que comunica la Ciudad Vieja y Malá Strana, y aunque actualmente es la más peatonal, en su tiempo podía dar paso a cuatro carruajes en línea. 
Hoy en día, muchas de las estatuas que alberga son copias; las originales se conservan en el Lapidarium del Museo Nacional y en Vysehrad. Las más famosas son la de San Juan Nepomuceno y Santa Lutgarda. 
La torre gótica del puente de la Ciudad Vieja es uno de los edificios de ese estilo más bonitos de cuantos existen. 
Tampoco puede dejar de verse la Crucifixión del siglo XVII, que durante 200 años este crucifijo de madera estuvo solo en el puente. El Cristo dorado data de 1629.
– El Muro de John Lennon es una pared, que en su día fue una más de las que se podían encontrar en cualquiera de los edificios del barrio de Malá Strana , pero que desde principio de los años 80 recibe este nombre al ser continuamente decorada con nuevos graffities inspirados en la figura de John Lennon y con pedazos de canciones de los Beatles.
 

La Ciudad Nueva (zona rosa)

Fundada en 148 por Carlos IV, la Ciudad Nueva fue minuciosamente planificada y trazada alrededor de tres grandes plazas de mercado: el mercado del Heno (plaza Senovázné), el de Ganado (plaza Carlos) y el de Caballos (plaza Wenceslao).  A finales del siglo XIX gran parte de la Ciudad Nueva fue demolida y totalmente reurbanizada, adoptando el aspecto que muestra en la actualidad. 
 
Toda la zona esta comunicada por el metro, con dos estaciones principales Mustek y Muzeum, en la plaza Wenceslao, y otras en Karlovo námestí y Národní trîda. Numerosas rutas de tranvía atraviesan Karlovo námestí. 
 
 
Monumentos que visitar
 
-Plaza Wenceslao: los rasgos dominantes de la plaza son la estatua ecuestre de san Wenceslao (1912) y a su espalda el museo Nacional. La rica decoración jaspeada de su interior es impresionante. 
 
-Hotel Europa: aunque algo deslucido es un recuerdo magníficamente conservado de la edad de oro de los hoteles. De estilo art noveau profundamente decorado, se construyó entre 1903 y 1906.
 
-Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves: Carlos IV fundó esta iglesia para conmemorar su coronación en 1347. El nombre hace referencia a un milagro sucedido en Roma en el siglo IV: la Virgen María se apareció al Papa en sueños diciéndole que le construyera un templo en el lugar donde cayera nieve en agosto. 
Abierto: de 6.00 a 18.00 todos los días. 
 
-Ópera Estatal
 
-Teatro Nacional: este teatro de cubierta dorada ha sido siempre un símbolo importante del resurgimiento cultural checo. Se recomienda visitar el Auditorio, el techo del Vestíbulo y el Telón. 
Abierto: solo para representaciones. 
 
 

Las Afueras

Si tenéis días suficientes para ello, merece la pena explorar los alrededores de Praga. Una de las excursiones más famosas es la de Karlovy Vary;pero en nuestro caso,debido a que es una excursión larga de un día entero, preferimos ir por nuestra cuenta a visitar Kutná Hora. 
 
Se encuentra a unos 70km de Praga, y esta ciudad nació como una pequeña comunidad minera en la segunda mitad del siglo XIII. Cuando se descubrió plata, el rey se adueñó de la concesión de las minas, y Kutná Hora se convirtió en la segunda población de Bohemia. 
En el siglo XIV se extraían cada año de cinco a seis toneladas de plata pura. El groschen de Praga, moneda de plata que circulaba en todo el continente, se acuñaba aquí, en la Corte Italiana, así llamada porque se  contrataron expertos florentinos para crear la Casa de la Moneda. 
 
Se puede ir a ella en tren desde Hlavni nádrazi, Masarykovo nádrazi o Holesovice, y se tarda aproximadamente una hora. Es toda una aventura el ir en estos trenes. 
 
¿Qué podemos visitar?
 
-Iglesia de Santa Bárbara: una de las iglesias góticas más famosas de la Europa Central.Su construcción fue iniciada por los habitantes de Kutná Hora con la intención de hacerle la competencia a la catedral de San Vito de Praga y al cercano monasterio de Sedlec. De este modo los habitantes de la ciudad utraquista querían mostrar su independencia de la capital católica y la fuerza de la ciudad de Kutná Hora. 
En 1995 fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
 
-Osario en Sedlec: capilla gótica medieval que se alza, desde hace centenares de años, sobre los restos mortales de cuarenta mil personas como un memento silencioso, recordando la caducidad de la vida humana y la existencia de la muerte. 
 
-La Corte Italiana: primera casa de la Moneda.
 
-Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora y  San Juan el BautistaFue fundada en 1280, por la orden cisterciense, como parte de un monasterio y se terminó cuarenta años más tarde, en 1320. Es el primer ejemplo dearquitectura gótica en Bohemia. Fue el mayor edificio religioso del país hasta la construcción de la Catedral de San Vito, en Praga, que se prolongó de 1344 a 1929. Está en la lista del Patrimonio de la Humanidad de Unesco desde 1995, junto con el centro histórico de la ciudad. 

Dónde comer:

Los checos son los mayores consumidores de cerveza del mundo; 157 litros por persona y año.  Y su cervecería o pivnice favorita parece ser, a juzgar por su lleno hasta la bandera, U Fleku, fundada en 1499. Te va a encantar por su animación y sus inmensas jarras espumosas, que acompañan grandes raciones de goulash con bolas de pan y col con manzana. Os sentiréis dentro de la pura juerga checa. Merece realmente la pena conocerlo. 
 
El Café Imperial de Praga, tiene un edificio espectacular, todo esta revestido de azulejos y madera. Tiene una carta amplia con platos típicos de la región e internacionales, los precios son asequibles en comparación con otros restaurantes de la ciudad (como por ejemplo la zona old town). Zona: Nove Mesto. 
 
Kolkovna Celnice, en V. Celnici 1031/4, la calidad de los platos y el precio es bastante normal, y las vistas son muy buenas. Poseen uno de los mejores codillos de Praga. 
 
Restaurante Zvonice, yo no lo definiría como romántico (como leí en unas críticas antes de ir), pero si es muy original. La cocina es excepcional es calidad, en presentación y en elaboración; eso sí, es un poco caro, aunque merece la pena la experiencia. Esta situado en el octavo nivel de una antiquísima torre. 
Por último, también puedes tomar el té en el lujoso Mandarin Oriental Prague, instalado en un monasterio del siglo XIV debajo del Castillo de Praga. 
 
 
Espero que podáis visitarla pronto, y que acabéis tan enamorados de ella como yo. No os defraudará, estoy segura.
Con cariño, C. 
 

Y de repente… Diciembre.

Último mes del año. Mes dividido entre partidarios y no partidarios de la Navidad, aquellos a quienes les entristece y malhumora esta época, y por otro lado, aquellos a quienes les encanta volver a su niñez con tan solo ver las caras de ilusión de los niños. 

Reencuentros y cafés con personas que echabas de menos, tardes inesperadas, disfrutar de los detalles que la Navidad esconde, poner toda la ilusión en un décimo de lotería y preparar una lista de viajes… Se nota que formo parte de los segundos, ¿no? 
Si os habéis sentido identificados, os recomiendo leer este post, que a mi personalmente, me encanta: http://cafedesvelado.com/2013/12/24/pide-un-momento-por-navidad/

Dejando un poco de lado esta época del año, este mes quiero compartir con vosotros un gran lugar, la ciudad de los rascacielos, reconocida por algunos como la “capital del Mundo”, la Gran Manzana, la ciudad que nunca duerme… ¿Sabéis a cual me refiero? Si, efectivamente, esa es sin ninguna duda ¡Nueva York! 



En primer lugar, este es el tipo de viaje que te ofrece dos opciones, o bien optar por los consejos de una Agencia de viajes, o bien, sacarte tu las castañas del fuego y hacerlo todo por tu cuenta (como fue mi caso). Sin miedos, y probablemente mucho más barato de lo que la Agencia nos puede ofrecer. 
Nosotros viajamos en plena temporada alta, puesto que era para la víspera de Año Nuevo, y a pesar de viajar con una compañía de bajo coste (DELTA), nuestros billetes (ida-vuelta) no bajaron de los 450 euros cada uno. Se puede decir que no es un viaje “barato” comparado con los trayectos que hay por Europa, pero sin duda merece la pena. 
Además, si se miran con tiempo puede que os salga por menos precio, y ya existen páginas como http://www.skyscanner.es/ que os mantienen en alerta constante por si suben o bajan vuestros vuelos de precio. 
También os dejo 8 trucos para encontrar los  mejores precios para vuestros viajes, y os aseguro que los aplicareis muy a menudo: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150610_tecnologia_trucos_mejores_tarifas_vuelos_internet_ig

¿Temporada en la que ir a visitarla? Sin ninguna duda os recomiendo que sea en Navidad o Año Nuevo. A pesar del frío, y la posible nieve que pueda caer, creo que no hay víspera en el año más bonita para ir hasta allí. ¿Por qué? Por qué la Navidad es sencillamente mágica en NY. Las grandes tiendas ornan sus escaparates para el placer de niños y adultos, pistas de hielo en sus calles,  el gran árbol del Rockefeller Center, mercados de navidad, música navideña por todos los lados… Además, el 26 de Diciembre empiezan las rebajas en Nueva York! Lo digo por los fanáticos del shopping 😉

Aquí os adjunto una serie de recomendaciones de salidas para el Christmas Day en NY (lista no exhaustiva):
– Radio City Christmas Spectacular – Espectáculos a las 13h, 16h y 19h.
– Empire State Building – Abierto entre las 11h y medianoche.
– Top of the Rock – Abierto entre las 8h y medianoche.
– The Rink at Rockefeller Center – Abierto entre las 8h30 y medianoche.
– The Pond at Bryant Park – Abierto entre las 8h y 22h.
– Wollman Rink in Central Park – Abierto entre las 10h y 23h.
– Central Park Carousel – Abierto entre las 10h y 16h
– Jewish Children’s Museum – Abierto entre las 10h y 17h.
– Jewish Museum – Abierto entre las 11h y 16h30.
– Museum of Jewish Heritage – Abierto entre las 10h y 17h45
– Madame Tussauds Wax Museum – Abierto entre las 10h y 22h.
Y ahora si que sí, ¡vamos a la acción!

ALOJAMIENTO

Nos alojamos en el Blakely New York Hotel, situado a unos 200 metros de la zona comercial de la 5ª Avenida, exactamente en la 136 West 55th Street. Sin ninguna duda lo mejor de este hotel era la ubicación, a un paso tanto de Central Park como de Times Square, y sin estar dentro del ruido propio de las calles de la ciudad. 
La atención del personal fue muy buena, y hasta nos dejaron tomar las uvas (hora española) en el mismo hall del hotel con un ordenador que nos prestaron para ello. 

NUESTRO PLANNING

Pasamos 9 maravillosos días en NY, porque ya que te pones a cruzar el Océano Atlántico, que menos que aprovecharlo. Considero que menos de esos días es poco para poder disfrutar de todo lo que te ofrece esta gran ciudad. 

Principalmente estuvimos en Manhattan, pero uno de los días optamos por ir a uno de los famosos outlets que están a las afueras (Woodbury) , aunque si vas a estar pocos días, yo creo que que no merece la pena, yo al menos prefiero patearme la ciudad. 

No recuerdo exactamente lo que hicimos cada uno de los días pero os voy comentando sitios por zonas, aunque luego en función de los días que estén, y lo que quieran comprar es mejor que seleccionen, porque aunque las distancias parecen cortas se tarda bastante en ir de un sitio a otro. 


Empezaré por el sur e iré subiendo hacía central Park. 
En torno a la Zona Cero podéis encontrar el 9/11 Memorial, cuyas entradas se deben de reservar con antelación, tanto las de visita al memorial como las del museo. 
Century 21 (22 Cortland Street, justo en frente de la obras de la zona cero): son unos grandes almacenes tipo Corte Inglés pero un poco más cutre y tienen de todas las marcas a precios de outlet. Merece la pena por los precios, pero vaya a cosas concretas porque sino te puedes volver loca, y los fines de semana deben de estar a tope. 
Saliendo de allí puedes empezar a subir por Broadway que hay un montón de tiendecillas. En Park Row 15, hay unos almacenes de electrónica “J&R” que están bien, pero luego os comento otros que son más baratos. 

Si sigues subiendo por Broadway, cuando llegas a Canal Street a mano derecha está Chinatown, donde puedes encontrar todo tipo de imitaciones y mercados de lo más variopinto. 


Si continuas por Broadway a mano izquierda está Soho, que tiene tiendas muy chulas, y cuyas calles principales son:
-Greene St.
-Mercer St.
-Wooster St.
-Broome St.
-Grand St.
-Spring St.
-Prince St.
Luego en Broadway más o menos a la altura de Soho puedes encontrar unos almacenes muy conocidos, Bloomingdale’s (504 Broadway). Un poco más al norte, y al lado de la tienda de Marc Jacobs, esta una pastelería muy famosa (por la serie “Sexo en Nueva York”), Magnolia Bakery, que es una monada, y puedes comprar magdalenas o trozos de tarta, brownies, cupcakes… 
Más al norte, en la zona del Empire State ( lo abren hasta las 12 de la noche, y yo recomiendo subir por la noche, es impresionante), tienes:
Macys: creo que es la 33 con la 8ª, son los grandes almacenes más antiguos, y merece la pena ir por conocerlos, aunque son inmensos y se pierde bastante tiempo.
B&H: 420, 9ª Avenida, a la altura de la 33 o la 34. Son unos almacenes de electrónica que lo llevan judíos. Para electrónica es barato, y además es un sitio serio. Merece la pena si te vas a comprar cosas de este tipo, puesto que nosotros nos compramos una cámara reflex por la mitad del precio que cuestan aquí en España. 
LLegamos a Central Park.  
Mi recomendación es recorrer todos sus recovecos en bici, eso sí, prepararos para regatear con los negocios que las ofrecen por la zona, que no son pocos. Además, en está época podréis disfrutar de su pista de hielo. 
5ª Avenida, desde Central Park hasta abajo, muy típico. En la 59 frente a Central Park está el famoso Waldorf Astoria y justo en frente está la famosa tienda de Apple, un cubo de cristal que merece la pena ser visto. 
Al lado, está la tienda de juguetes FAO Schwarz ( de la película de Tom Hanks, Big), Tiffany’s, Saks…etc. 
En el 720 está Abercrombie&Fitch, que está  muy de moda, merece la pena por conocerla a ella y a sus guapísimos dependientes, aunque la música esta altísima y siempre esta lleno de gente. 
Otras opciones a visitar son el Intrepid Museum, que es un barco militar perteneciente a la II Guerra Mundial superviviente de 5 ataques kamikazes y un torpedo, convertido en museo, y el cual puedes visitar por dentro. 
Además de este museo, hay muchos otros, como el American Museum of Natural History, cuya visita debe de ser obligatoria. Os adjunto una página con muchos  más museos: http://www.nuevayork.net/museos
La emblemática Estatua de la Libertad es otro de los monumentos que no te puedes perder, y la mejor forma de hacerlo es haciendo uso del Staten Island Ferry, el cual es gratis. Sale con una frecuencia de unos 30 minutos, desde las 7 am a las 11 pm. 
Y una vez que te diriges a ella puedes aprovechar para visitar el Distrito Financiero, en la zona denominada como Downtown. Se  caracteriza por albergar la bolsa de Nueva York y los edificios que acogen las más importantes firmas comerciales del mundo.
Otras de las grandes  experiencias que recomiendo, y que seguro que no olvidarás, es el acudir a una misa gospel. Nosotros fuimos a una iglesia presbyteriana situada en la 81-82 Morningside Ave., The Church of the Master Presbyterian Church, (PCUSA). Increíble. 


Si sois aficionados del basket, tampoco os podéis perder un partido de los NY Knicks, en el Madison Square Garden (la puerta principal está en 8th Avenue, entre 31st y 32nd Streets). El ambiente del estadio es estupendo y merece mucho la pena acudir a uno de sus partidos. Os adjunto una página que recoge los partidos de esta temporada, y además podéis adquirirlos también aquí por si os sirve de ayuda: http://www.superboleteria.com/boleto/eventos-new-york-knicks-madison-square-garden.aspx?ref=cj&utm_source=cj&utm_medium=aff&utm_campaign=5927122 
Comprar e-tickets (tickets electrónicos) es la opción más rápida y ahorrarás en los gastos de envío, así que te recomiendo hacerlo de esta manera. Está 100% garantizado que tus entradas son auténticas, y que las recibirás a tiempo. 

La Sección 200, es de las mejores.Las entradas más baratas para los Knicks cuestan entre 50 y 120 dólares. Y en torno a las filas, cuanto más bajo sea el número mejor es el asiento, así que intenta conseguir tickets para la fila 14 o inferiores. 


La lista de planes que hacer en NY es infinita (Barrio Italiano, cruzar el puente de Brooklyn, edificio Chrysler, Flatiron, Biblioteca nacional, pasar horas en Times Square…). 

Dónde comer

Mis recomendaciones: 

Little OwlUno de los destinos turísticos del West Village es la esquina de las calles Bedford y Grove. La ‘casa de Friends’, el edificio que aparece en la conocida serie televisiva. 
Dónde: 90 Bedford Street (West Village).

Bubba Gump: Completamente decorado con cosas de la película Forest Gump. No puedes perderte sus conos con langostinos fritos de distintos tipos. 
Dónde: 1501 Broadway.

Peter LugerUn templo de la carne roja. Una visita inexcusable para cualquier amante de los buenos cortes de vacuno.  Es complicado encontrar una reserva para los fines de semana, está fuera de Manhattan (aunque se llega muy rápido, aparece nada más cruzar el puente de Williamsburg)
Dónde: 178 Broadway, Brooklyn (Williamsburg).

Zabar’sEl ‘deli’ judío es un local puramente neoyorquino. En ellos, se puede disfrutar de sus bagels de salmón y crema de queso, embutidos como el pastrami o el roastbeef, o dulces como los babka de chocolates.
Dónde: 2245 Broadway (Upper West Side) y 1064 Madison Avenue (Upper East Side).

-El Garage: Las bandas de jazz son lo mejor, y puedes tomarte unas cervezas disfrutando de buena música en directo durante un rato, y sin pagar entrada. 
Dónde: 99 7th Avenue South. 



NY ofrece muchas otras opciones para comer, y disfrutar de un rato agradable, por lo que estoy abierta a recibir nombres de otros sitios o recomendaciones que me hagáis. Al igual que estaré encantada de responder a vuestras preguntas y cuestiones acerca de mi viaje 🙂
Con cariño, C.