El Cuadrilátero de la Moda, Milán.

Milán no es solamente una ciudad de múltiples aspectos y facetas; no es sólo cuna del arte y patria de genios; no es únicamente un gran museo o un ilustre monumento. Milán es, hoy, un modo de hacer cultura y concebir la existencia.
Junto al gótico está lo moderno, junto a la fábrica está la iglesia románica, junto a lo grandioso está la sencillez.
Como en anteriores posts, comenzaré por el traslado desde el aeropuerto al centro de la ciudad. En mí caso volé con la compañía Ryanair, por lo que esta no te deja en el Aeropuerto de Milán-Malpensa, sino que te lleva al Aeropuerto de Bérgamo-Orio al Serio. 
Pero no hay que preocuparse, puesto que hay compañías que te ofrecen autobuses hasta el centro de Milán por un precio muy asequible, como es el caso de la compañía Terravision.
Este pasa cada 20-30 minutos, y cuesta tan solo 5 euros por persona. A su vez, te ofrece la vuelta al aeropuerto desde la Estación central de Milán, por unos 9 euros.
En torno al alojamiento, nos alojamos en el Hotel Staffhotel vanguardista situado a 50 metros de la catedral de Milán. Lo mejor de todo es su situación única, con tan solo asomar la cabeza por la ventana de la habitación puedes apreciar la belleza del Duomo. 
 
Milán, no tiene fama de ser muy barata. Y esto, no es ningún secreto. Según varias estadísticas esta considerada como la más cara del país italiano, incluso por encima de la capital. Por ello, si os interesa el venir a visitarla y además comprar algunos “caprichitos” os recomiendo que lo hagáis en plena época de rebajas. Justo en esta época la visite yo, y he de decir que me sorprendieron bastante, puesto que los descuentos eran muy buenos. Incluso mejor que en España.
También, cabe decir que es una ciudad relativamente “pequeña” en relación con lo que visitar; por ello, si sois de los que os gusta recorreros de arriba abajo las ciudad, con unos 3 días creo que es suficiente.
¿Qué visitar?
Piazza del Duomo: situado en el centro de la ciudad, aquí parece nacer la vida de la ciudad, desde donde se propaga con dinamismo por toda Milán. Amplia y de forma rectangular, la plaza fue renovada en el mismo siglo, con un proyecto de Giuseppe Mengoni que coordinó todos los edificios en función del Duomo que cierra la perspectiva del fondo de la plaza.
En el centro de la plaza, podemos encontrar el monumento ecuestre a Victorio Emanuel II, que Ercole Rosa realizó en 1896.
La Puerta Central de la fachada del Duomo se abre en su parte baja con cinco puertas, entre las cuales se interponen una serie de robustos contrafuertes, dobles los extremos y los que están junto a la puerta central y sencillos los otros dos.
El interior, más que la sensación de amplitud y grandiosidad de las proporciones, lo que más impresiona es la coherencia del lenguaje estilístico que se ha realizado aquí. En las cinco naves longitudinales, en las tres del transepto y en el profundo presbiterio, la luz, individualiza cada elemento, multiplicando los espacios y abriendo perspectivas imprevistas.
Tampoco se puede ir uno sin subir a su terraza y cimborrio, puesto que ofrece unas magnificas vistas de la ciudad.
HORARIOS: 
Catedral: Todos los días de 7:00 a 19:00 horas. 
Terraza panorámica
Desde noviembre hasta febrero: de 9:00 a 16:45 horas. 
Desde febrero hasta marzo: de 9:00 a 17:45 horas. 
Desde abril hasta noviembre: de 9:00 a 21:45 horas. 
Tesoro
De lunes a viernes: de 9:00 a 13:00 y de 14:00 a 18:00 horas. 
Sábados: de 9:00 a 13:30 y de 14:00 a 17:00 horas. 
Domingos: de 13:30 a 16:00 horas. 
Baptisterio: Todos los días de 9:30 a 17:30 horas.
 
 
 
-Galeria Vittorio Emanuele II: se abre en el centro de los largos pórticos del norte, con un gran gran arco de triunfo. Fue realizada entre 1865 y 1877 por Giuseppe Mengoni quien, casi al final de la obra, falleció cayéndose de un andamio.  El edificio tiene forma de cruz y en el octágono que se forma en el cruce de los brazos está cubierto por una atrevida cúpula de hierro y cristal. Dentro de ella podemos encontrar célebres librerias, grandes cafés, famosos restaurantes…( para aquellos que se lo puedan permitir).
Como curiosidad, en el suelo de la parte central de las galerías, hay un mosaico de un toro al que debes pisar sus partes si quieres volver a Milán, ¡pero tampoco es cuestión de dejarte allí un tacón!
Palacio Real: con fachada neoclásica de Piermarini, fue desde 1138 sede del Ayuntamiento, y lo llamaban Broletto Vecchio. Al establecerse en él los Visconti (1310) se convirtió en suntuosa morada y en Corte Durcal de los Visconti. Sufrió profundas modificaciones por la construcción del adyacente Duomo y por los señores que se sucedieron en su propiedad; los Sforza, el gobernador español, el archiduque Fernando de Austria.
Este recoge hoy en día la sede del Museo Cívico de Arte Contemporáneo, y a su vez el Museo del Duomo. Este ultimo museo fue inaugurado en 1953, y fue ampliado a finales de los 70. Recoge bocetos, pinturas, calcos, modelos y esculturas de algunas obras relativas a la fábrica del Duomo.
-San Gottardo in Corte: de la antigua iglesia de corte de los Visconti, no queda hoy más que el bello ábside y del aún  más hermoso campanario. El interior es neoclásico y posee un fragmento de una grandiosa Crucifixión, procedente de la base del campanario, pintada a fresco a mediados del siglo XIV por un anónimo maestro cuyo estilo le aproxima mucho a Giotto.
Piazza della Scala: al final de la Galería Vittorio Emanuele II, hallamos esta célebre plaza, cerrada por un lado por el Teatro alla Scala y por otro por el Palazzo Marino, hoy sede del Ayuntamiento de Milán. En el centro de la plaza, el monumento a Leonardo, rodeado por sus mayores discípulos lombardos.

 

Teatro alla Scala: el más célebre teatro italiano, banco de prueba y de consagración oficial para autores, cantantes y directores de orquesta, surge en el área de la iglesia de Santa María della Scala, construida en 1381.
Visita emocionante para los amantes de la Ópera, se puede pagar una entrada de unos 6 euros para visitarlo y recorrer sus salones y museo por dentro. Merece la pena.
-Casa de los Omenoni: esta casa se encuentra en el nº3 de la estrecha vía Omenoni. Es un elegante palacete, típico del siglo XVI, que fue la morada y el taller de Leone Leoni, escultor imperial de Carlos V y Felipe II de España.
Su planta baja está caracterizada por ocho colosales telamones que sostienen el arquitrabe y el portón de la fachada.
-San Fedele: fue mandada a construir a los Jesuitas por San Carlos Borromeo que confió el proyecto a su arquitecto favorito, Pellegrini.
-Piazza Mercanti: un rincón de la vieja ciudad se conserva aquí milagrosamente, lejos de las miradas indiscretas, más allá del ruido del tráfico caótico y de las estructuras modernas de las nuevas construcciones. Organizada a partir de 1251, tuvo forma cuadrada, con seis puertas que correspondían a otros tantos barrios. En el centro surgió el Palazzo della Ragione o Broletto Nuovo, mandado a construir de 1228 a 1233 por Oldrado di Tresseno, el primer podestá milanés que condenó los herejes a la hoguera.
-Palacio de los Jurisconsultos: antigua sede de Jurisconsultos, salían los jóvenes destinados a los más altos cargos del Estado Milanés.
-Templo de la Victoria: para recordar el sacrificio de más de diez mil milaneses caídos en la Primera Guerra Mundial, en 1827-1930 fue levantado con proyecto de Giovanni Muzio.
-Sant’Ambrogio: la más ilustre en Milán, que se considera como la obra maestra de la arquitectura románica en Lombardía, y hasta el prototipo de todas las iglesias románicas.
La Poterna de Sant’ Ambrogio, es un poderoso torreón que se abre con dos arcos, eregido en 1171, en el antiguo cerco medieval de las murallas.
-Santa Maria Delle Grazie: otro ejemplo del momento de transición entre Gótico y Renacimiento,situada en la propia Piazza Santa Maria delle Grazie. Es una iglesia y convento de la Orden de los Hermanos Predicadores, y el refectorio del convento está decorado con la célebre pintura mural “La última cena”, obra maestra de Leonardo da Vinci. 
 
Son dignos de visitar los claustros del edificio aunque, sin duda, la verdadera joya que guarda la iglesia es su refectorio, el Cenacolo Vinciano, donde se encuentra el grandioso fresco de Leonardo da Vinci. 
Horario iglesia Santa Maria delle Grazie:
– Dias laborables: 7.00-12.00 h y 15.00-19.0
– Dias festivos: 7.15-12.15 h y 15.30-21.00 h
El Cenacolo está abierto de martes a domingo desde las 8.15 a las 19 h. (última entrada a las 18.45 h).
Recomiendo reservar las entradas para ver el Cenacolo, puesto que cuando fuimos nosotras era imposible el entrar sin una reserva previa. Y no se puede ir uno de esta ciudad sin verlo. Podéis hacerlo desde este enlace: http://es.milano.waf.it/museo_dett/235-paquetes-combo/3458-la-ultima-cena-de-leonardo-da-vinci-libro-mini-guia-de-milan.html
-Largo Cairoli: la hermosa vía Dante amplia y animada, desemboca en el importante Largo Cairoli en él que campea el imponente monumento a Garibaldi, realizada en 1895 por el escultor Ettore Ximenes.
-Castillo Sforzesco: no se conoce el nombre del arquitecto que fue el primero en idear este imponente complejo de ladrillos. El año de construcción, en cambio, es quizás el 1368, cuando Galeazzo II Visconti mandó eregir un castillo pegado a las murallas romanas, cerca de la puerta Giova.
El parque que se extiende tras el Castillo , no es más que una pequeña parte del que es propiedad de los Sforza. A los milaneses les gusta pasear para gozar de su belleza típica de todas las estaciones.
Al final de este, se encuentra el Arco de la Paz. En 1859, pasaron bajo él Victorio Emanuel II y Napoleón III.
-Cartuja de Garegnano: se remonta a 1349 y fue construido por deseo del arzobispo de Milán Giovanni Visconti. El poeta Francesco Petrarca, propietario de una villa que surgía cerca de la Cartuja, iba a menudo a conversar con los cartujos. El interior es mucho más bello que el exterior.
-Pinacoteca de Brera: en el número 28 de la via Brera, una de las más típicas calles de Milán, con elegantes edificios del Siglo XVIII a ambos lados, surge el Palazzo di Brera, eregido en el lugar en que, en el siglo XIV, se encontraba un convento de los Humillados.
Dentro de esta podemos encontrar grandes obras como: el Detalle de la Predicación de San Marcos en Alejandría de Egipto, Las Bodas de la Virgen (de Rafael), La Virgen del Niño, ángeles, santos y Federico de Montefeltro
Via Manzoni: llamada antiguamente con el nombre de pasillo del Jardín, es una de las más aristocráticas de Milán. Los edificios que tiene son todos célebres por la historia y las memorias que conservan. Muy famoso es el que hace esquina con via Verdi, de estilo neoclásico, en donde tuvo su sede el Círculo de la Unión.
-Via Montenapoleone: calle por excelencia de las casas de alta moda, elegantes cafés y boutiques.
 
-Estación Central: se alza al final de la gran piazza Duca d’Aosta, dominada por el rascacielos Pirelli, que se construyó en 1953-58. La gran mole de la estación, se realizó en 1912, y su parte frontal es de unos 207 metros aproximadamente.
-San Carlo al Corso: en el lindo y viejo centro de Milán, se encuentra esta iglesia de nota clásica, construida de 1832 a 1847 por el arquitecto Amati, y rematada por una cúpula abovedada sin armadura, de Felipe Pizzagalli.
-Corso Venezia: antiguamente llamado Corso di Porta Orientale, se alinean célebres e importantes edificios.
-Jardines Publicos: un oasis verde en el centro de Milán, proyectados por Piermarini entre 1738 y 1786, pero mandados a ampliar por Francesco Giuseppe en 1857. No es muy extenso, pero es uno de los parques más tranquilos y agradables de la ciudad. También se encuentra dentro de él, el Zoológico.
-Porta Venezia: dos edificios simétricos de estilo neoclásico, frente por frente, fueron eregidos en 1928 por Rodolfo Vantini para construir la Porta Orientale, que más tarde tomó el nombre de Porta Venezia.
-Santa Maria della Passione: de inspiración bramantesca , se concebió inicialmente con planta de cruz griega, con diseño de Giovanni Battagio, entre 1482 y 1485, y luego transformada en planta de cruz latina de 1573 a 1591, con proyecto de Martino Bassi.
-Porta Ticinese: encontramos en esta obra de Luigi Cagnola eregida entre 1801 y 1814, con una suscrición pública, para festejar la victoria napoleónica de Marengo, un ejemplo del más puro neoclasicismo milanés. Construida en granito de Baveno.
-Naviglio Grande: forma parte de la amplia red de cursos de agua que desde la Edad Media han dado impulso a la agricultura de la campiña que se extendía alrededor de la ciudad y constituyó uno de los principales sistemas de tráfico. Se hicieron navegables en 1200.

 

Hola Trattorias! Adiós dieta!

Dónde comer:

Nerimo Dieci Trattoria (Via Nerino,10): la carta no es tan extensa como en otros restaurantes pero es suficientemente variada. La calidad del producto es excepcional y los platos están muy bien elaborados, a diez minutos a pie del Duomo. 
Existe la posibilidad de reservar, puesto que suele estar lleno, su teléfono es: 390239831019


-G.B. Bar (Via Hoepli, 3): excelente opción para los que tienen un presupuesto ajustado y quieren algo rápido. Los bocadillos que sirven están buenísimos y con ingredientes de calidad. Además, lo sirven calentitos.
 
PaninoLab alla Ferramenta (Via Montevideo, 8): El lugar es estupendo para un desayuno o almuerzo rápido, pequeño pero elegante, excelentes ingredientes, y servicio amable. El panini con embutidos frescos perfectamente cocinados está riquísimo, y por el precio merece la pena.
 
202 Hamburger & Delicious (Corso Di Porta Ticinese, 6): excelente opción para comer bien por poco dinero, una de las mejores hamburguesas que hemos comido en nuestras vidas, preparadas con ingredientes frescos y servidas calientes.
 
Mr Panozzo (Via Enrico Noe, 8): uno de los mejores sitios para comer pizza de calidad a buen precio. 

 

 
-Gobbato Bakery (Via Nicolo Barabino, 7): no es un restaurante, pero esta cafetería merecía estar dentro de mis sitios favoritos. Es entrar y querer probar todo. No esta en el centro de Milán pero merece la pena escaparse a probar estas delicias. 
 
 
Affettuosamente, C.  
 

 

 

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