Ay! Praga, Praga… Dónde el amor naufraga, en un acordeón.

Cómo regalo de Navidad os traigo uno de mis lugares favoritos por excelencia…PRAGA
Capital de la República Checa, antes capital del Reino de Bohemia y Checoslovaquia, situada a orillas del río Moldava, y cuyo casco histórico se ha convertido en Patrimonio de la Humanidad desde 1992. 

La ciudad de las cien torres, monumento de la UNESCO, y considerada como una de las ciudades más hermosas del mundo. Para mí, una ciudad de ensueño. Te transporta  a otra dimensión, a otros tiempos…Es belleza, magia, así como misterio. 

La visité en Febrero de este año que ya se acaba; y he de decir, que Praga con frío significa mucho frío, intenso, diría yo. Así que si os decantáis por visitarla en estas fechas llevaros buena ropa de abrigo, y calzado calentito y cómodo. 
A nosotras nos nevó dos días, y la estampa que deja en la ciudad cuando cae es preciosa. Como un cuento. 
También podéis entrar en calor tomando las bebidas calientes más comunes y tradicionales que venden en sus calles, como el Svarak (vino caliente) hecho a base de vino tinto, alguna fruta cítrica (frecuentemente la naranja), edulcorante y especias. Buen método para calentarte las manos mientras recorres las frías calles en Invierno. O también podéis probar la Medovina, una especie de licor de miel, muy suave, la cual entra demasiado ligera y si os sobrepasáis… ya me entendéis. 
Otra delicia típica, y ya nos adentramos en los dulces, es el Trdelník, imprescindible. Es un pastel típico de la cocina eslovaca y, sin duda, uno de los dulces más populares de Praga. Se puede encontrar por alrededor de 50 coronas checas (dos euros). La masa es de harina y se enrolla en un pincho de madera en el que se asa a fuego lento al tiempo que rota sobre sí mismo. Queda un pastel cilíndrico con un agujero en su interior con un ligero aroma a canela.
Comenzaré como siempre por el alojamiento. En este caso viajaba con un familiar por lo que nos alojamos en el Hotel Jungmann, situado en pleno corazón de Praga, en la denominada Cruz Dorada y a tan solo 100 metros de la Plaza Wenceslao. La parada de metro de Můstek se encuentra a 100 metros , mientras que la parada de tranvía de Národní Třída está a 200 metros. A 800 metros está la plaza del casco antiguo de Praga y, a la misma distancia, el barrio judío. El Museo Nacional se encuentra a un paseo de 10 minutos a pie. 
 
Praga puede ser muy barata y muy cara al mismo tiempo. Si vienes de turismo y vas a pasar los días en el centro de la ciudad, ahorra, porque si puede ser un poco caro. Pero si por el contrario viajas a Praga con poco presupuesto, algunos de los puntos de interés más emblemáticos de Praga son gratuitos como por ejemplo: la Iglesia de Nuestra Señora en frente del Týn. 
 
Hay que tener en cuenta que en Praga no hay euro, sino Coronas Checas, por lo que os recomiendo que las cambies en España o en tu lugar de origen, ya que en muchos sitios como en el aeropuerto son literalmente unos ladrones con el cambio. Si te falta dinero puedes pagar con Visa, y te aplican el cambio oficial. 
También si os decantáis por cambiar allí, cuanto más lejos del centro turístico mejor tarifas encontraréis. Nosotras cambiamos en una que hay en la calle NA PRIKOPE en unas galerías pequeñitas, en las que casi al fondo hay una casa de cambio, nos la recomendaron y era el mejor sitio. La  calle esta justo al empezar la plaza Wenceslao.
 

Aproximación a Praga:

Praga se compone de cinco antiguas ciudades atravesadas por el río Moldava (Vltava), afluente del Elba. 
Estas cinco antiguas ciudades  o barrios son: La Ciudad Nueva (Nové Mêsto), La Ciudad Vieja (Stare Mêsto), el Barrio Judio (Josefov), Malá Strana, y el Catillo de Praga y Hradcany. 
 
 

La Ciudad Vieja (zona azul)

El corazón de Praga lo forman la Ciudad Vieja y su plaza central. Durante e siglo XI, los asentamientos que rodeaban el castillo se extendieron por la orilla derecha del Moldava. En 1091 se menciona por primera vez un mercado en la actual plaza de la Ciudad Vieja, y pronto se erigieron casas e iglesias alrededor de ella, formando una intrincada red de calles de las que muchas subsisten hoy en día. El barrio obtuvo el título de ciudad en el siglo XIII, y en 1338 fue dotada de Ayuntamiento. 
 
Se puede llegar a ella a través de las estaciones de metro Mustek, líneas A y B, y Staromêstská, línea A. No hay tranvías que atraviesen la Ciudad Vieja, pero el puente de Carlos IV y Námêstú Republiky quedan a escasa distancia de la plaza. 
 
Plaza de la Ciudad Vieja: lados norte y Este.
 
El lado norte está dominado por la fachada blanca de la iglesia barroca de San Nicolás, mientras que el lado este ostenta dos ejemplos arquitectónicos de la época: la Casa de la Campana de Piedra, y el palacio rococó Kinský
El resto de la plaza se compone de una serie de edificios de color pastel.
Plaza de la Ciudad Vieja: lado sur. 
 
Una hilera de casas coloridas de origen romántico o gótico, realzan el lado sur de la plaza. La manzana que queda entre las calles Celtená y Zelezná resulta muy atractiva. Además, ofrece para los turistas un centro de información turística (en el cual hablan español), así como numerosos restaurantes, cafés y tiendas. 
 
Monumentos importantes
 
– Ayuntamiento de la Ciudad Vieja:  uno de los edificios más impresionantes de Praga, construido en 1338 al decidir el rey Juan de Luxemburgo establecer un concejo municipal. Ahora lo componen edificios de estilo gótico y renacentista, la mayoría cuidadosamente restaurados tras los graves daños que les infligieron los nazis durante la revuelta de Praga en 1945. 
La torre en lo alto ofrece una panorámica espectacular de la ciudad, así que os recomiendo que subáis (no recuerdo el precio de la entrada). 
 
 
 
– El reloj del Ayuntamiento: el ayuntamiento adquirió su primer reloj a principios del siglo XV. La leyenda cuenta que, en 1490, cuando fue reconstruido por un maestro relojero llamado Hanus, los concejales, temerosos de que repitiera esta obra maestra en otro lugar, le dejaron ciego. 
El principal atractivo que reúne multitud de observadores cada vez que el reloj marca la hora, es la procesión de los 12 apóstoles. Según la visión del universo del relojero, la Tierra se halla sólidamente asentada en su centro. El propósito del reloj no era dar la hora exacta, sino reproducir las supuestas órbitas del Sol y la Luna alrededor de la Tierra. 
 
– Iglesia de Nuestra Señora de Týn: actual templo gótico en la que se puede encontrar un efigie en oro macizo de la Virgen María, y dentro de ella esta enterrado el astrólogo y astrónomo Tycho Brabe. 
 
-Monumento a Jan Hus: en un extremo de la plaza se eleva este monumento al reformador religioso Jan Hus, condenado a morir en la hoguera  tras ser declarado hereje por el Concilio de Constanza en 1415.
 
-Casa de los Dos Osos Dorados: si sale de la plaza por la estrecha calle deMelantrichova, no deje de girar en el primer callejón a su izquierda para ver su portal. Actual edificio renacentista. 
 
-Calle Karlova: esta estrecha calle tortuosa que se remonta al siglo XII, formaba parte del Camino Real que recorría la comitiva de la coronación hasta el castillo de Praga. 
La casa de la Serpiente Dorada (nº18) es el café más antiguo de Praga, lo estableció un armenio en 1714.
Busque también la casa del Pozo Dorado (nº3), con una magnífica fachada barroco e imágenes de estuco de santos, entre ellas San Roque y San Sebastián. 
 
-El Clementinum: en 1556 el emperador Fernando I invitó a los jesuitas a Praga para ayudar a volver a los checos al redil de la fe católica. Establecieron su sede en el antiguo monasterio dominico de San Clemente, de ahí su nombre. 
En 1773 el Papa disolvió su orden, los jesuitas tuvieron que abandonar la ciudad y la educación se secularizó. El Clementinum se convirtió en la biblioteca de la Universidad de Praga, hoy día Biblioteca Nacional; y además, se celebran conciertos en la sala de los Espejos. 
Horarios Biblioteca: lu.-vi. de 9.00 a 22.00h, los sáb. de 8.00 a 14.00h
Horarios Iglesia: abierta sólo durante la misa, los ma. de 19.00 a 20.00h, y los dom. de 14.00 a 20.00h. 
 

El barrio judío (zona verde)

En la Edad Media existían dos comunidades judías distintas en esta ciudad: los judíos occidentales de habían afincado alrededor de la sinagoga Staronová, y los del imperio bizantino en las cercanías de la escuela Vieja Judía (emplazamiento de la actual sinagoga Española). Ambos asentamientos se unieron gradualmente y quedaron confinados en un gueto.
Los judíos de Praga siempre han sufrido leyes opresivas, y los cristianos les acusaban de provocar incendios y envenenar pozos. La discriminación disminuyó parcialmente en 1784 bajo José II, y fue en 1850 cuando la zona se incorporó oficialmente al resto de Praga. 
 
Se puede llegar a ella a través de la estación de metro Staromêstká, línea A. Otra opción es tomar el tranvía 17 o 18 hasta Namesstí Jana Palacha. Para ir al convento de Santa Inés coja el autobús 207. 
 
 
Aunque el antiguo gueto ha desaparecido, gran parte de la fascinante historia de la zona se conserva en las sinagogas que rodean al antiguo cementerio judío, mientras que las calles más recientes se hallan flanqueadas por deliciosos edificios art noveau. Las callejuelas al este del gueto conducen al convento de Santa Inés, restaurado como anexo de la galería Nacional. 
 
IMPORTANTELa entrada de las sinagogas vale para todas, e incluye el acceso al Cementerio Judío. Al comprar la entrada os darán un pequeño mapa muy útil para llegar a las diferentes sinagogas.
 
Obligatorio de visitar
 
-Antiguo Cementerio Judío: un sitio muy singular que durante más de 300 años fue el único lugar donde se permitía enterrar a los judíos. Fundado en 1478, y hoy en día sigue reflejando el carácter que tenía en la Edad Media.
Debido a la falta de espacio, los cuerpos debían de ser enterrados unos encima de otros, hasta llegar a apilar doce. Hoy se pueden ver más de 12.000 lápidas apiñadas, y se estima que se hallan enterradas unas 100.000 personas. 
Abierto: abril-oct. de 9.00 a 18.00h, y de nov-mar. de 9.00 a 16.30h. 
 
-Sinagoga Pinkas: es la segunda más antigua de Praga, fundada en 1479 y situada en la entrada del Cementerio Judío. En sus paredes están inscritos los nombres de los 77.297 judíos checoslovacos asesinados por los nazis.
 
-Sinagoga Staronová: construida alrededor de 1720, es la más antigua de Europa y uno de los primeros edificios góticos de la ciudad. Ha sobrevivido a incendios, a la demolición del gueto en el siglo XIX, y a muchos pogromos contra los judíos. 
Se recomienda ver la Silla del rabino Löw, las Bóvedas de cinco nervaduras, y el Estandarte judío. 
 
-Sinagoga Maisel: construida a finales del siglo XVI, fue víctima del incendio de 1689, y en ese momento fue reconstruida en estilo barroco. A finales del siglo XIX ha sido remodelada en estilo neogótico.
-Sinagoga Española: la primera sinagoga de Praga, conocida como la Escuela Vieja, se elevó antaño en este lugar, pero no subsisten restos de este primer edificio. 
El edificio actual data de la segunda mitad del siglo XIX. Tanto el exterior como el interior tienen apariencia seudomorisca, y las ricas decoraciones de estuco de los muros y bóvedas son una reminiscencia de la Alhambra de Granada. 
 
-Convento de Santa Inés: en 1234, Inés, hermana del rey Wenceslao I, fundó este convento para las clarisas. Dicho edificio fue uno de los primeros de estilo gótico de Bohemia, posteriormente fue abandonado en 1782.  Hoy en día, es utilizado por la galería Nacional para albergar la colección de arte medieval de Bohemia y Centroeuropa. 
Se recomienda ver La Anunciación del Maestro del Altar de Vyssí Brod, SantaCristina de Lucas Cranach, y el Panel votivo del arzobispo Jan Ocko de Vlasim. 
Abierto: ma-dom. de 10.00 a 18.00 (última visita con guía es a las 17.00)
 

Castillo de Praga (zona amarilla)

La historia de Praga se inicia con la fundación del castillo por el príncipe Borivoj en el siglo IX. La posición estratégica del castillo, dominando el río Moldava, pronto lo convirtió en el centro del territorio gobernado por los Premyslitas.
Dentro del recinto se erigieron un palacio, tres iglesias y un monasterio. Hacia 132o se fundó una ciudad, llamada Hradcany, en una parte de la muralla exterior del castillo. Éste fue reconstruido varias veces, principalmente durante los reinados de Carlos IV, y tras un incendio en 1541, los edificios se restauraron en estilo renacentista. Más tarde al trasladar los Habsburgo su sede a Viena (ciudad, que os contaré muy pronto), lo ocuparon solo ocasionalmente.  
Desde 1918 es la residencia del presidente de la República. El cambio de guardia tiene lugar cada media hora. 
Se puede llegar cogiendo los tranvías 22 o 23 hasta Prazsky Hrad (castillo de Praga). Y si se siente con ganas lo mejor tome los tranvías 12,18, 22 o 23 hasta Malostranké Nàmestí, en Malá Strana, y siga la calle Nerudova; o vaya hasta el metro Malostranská y suba por Staré Zámecké Schody (antigua escalinata del castillo, no os arrepentiréis). 
Monumentos importantes
 
-Catedral de San Vito: las obras de este monumento, uno de los más importantes y significativos de la ciudad, se iniciaron en 1344 por orden de Juan de Luxemburgo.  En ella puedes encontrar la Capilla de San Wenceslao, la Puerta Dorada, y los Arbotantes. 
Un paseo por San Vito te hará recorrer mil años de historia.
-Palacio Real: desde que el castillo de Praga fue fortificado por primera vez en el siglo XI, el palacio se convirtió en la sede de los príncipes de Bohemia. El edificio muestra tres fases arquitectónicas distintas. 
 
-Convento de San Jorge: el primer convento de Bohemia se fundó aquí, junto al Palacio Real, por el príncipe Boleslav en el año 973. Su hermana Mlada ejerció como primera abadesa. En él están expuestas obras de algunos de los maestros del Barroco, entre ellos los pintores Karel Skréta, Petr Brandl y Václav Vavrinec Reiner. 
 
-Palacio Sternberg: en 1796, Franz Joseph Sternberg fundó en Bohemia la Sociedad de Patriotas Amigos de las Artes. Los nobles afiliados solían ceder sus mejores pinturas y esculturas a la sociedad. Desde 1949 el hermoso edificio barroco alberga la colección de arte europeo de la Galería Nacional. 
 
-El Loreto:  desde su construcción en 1626, ha sido un importante lugar de peregrinación. Se edificó por encargo de Katerina de Lobkowicz aristócrata checa deseosa de promover la leyenda de la Santa Casa del Loreto. 
El corazón del conjunto es una réplica de la supuesta casa de la Virgen María. Rodeada de un claustro en 1661, 60 años más tarde se le añadió una fachada barroca. 
Se recomienda ver el Tesoro de Loreto, la Santa Casa y la Iglesia de la Natividad. 
 
Callejón Dorado (o de Oro): uno de mis lugares favoritos. Una pintoresca calle de casas pequeñas y coloridas, cuya mayoría de ellas datan del siglo XVII. Pese a su pobreza, sus habitantes elegían enseñas doradas para identificar sus modestas viviendas.
Es especialmente conocido porque en la casa número 22 vivió Franz Kafka, uno de los escritores más influyentes del siglo XX, entre 1916 y 1917.
Y como le dedicó su amigo y también escritor checo Johannes-Urzidil, “Kafka es Praga, y Praga es Kafka.” Si todavía no habéis leído una de sus obras más importantes, “La Metamorfósis“, no dudéis en hacerlo. 
 
 
-Monasterio Strahov: cuando lo fundó en 1140 una austera orden religiosa, la de los premonstrenses, Strahov era tan grande como la residencia de los soberanos checos. Destruido por un incendio en 1258, se reconstruyó en estilo gótico con posteriores adiciones barrocas. 
Su biblioteca, compuesta por las salas Teológica y Filosófica, tiene más de 800 años y, pese al saqueo de numerosos ejércitos invasores, es una de las mejores de Bohemia. Junto a ambas salas, se recomienda ver la Iglesia de Nuestra Señora. 
Abierto: ma.-dom de 9.00 a 12.00h, y de 12.30 a 17.00h.  
 
 

Malá Strana (zona naranja)

Esta es la parte de Praga menos afectada por la historia reciente. Ha habido pocas construcciones nuevas desde finales del siglo XVIII y, además en este barrio se encuentran espléndidos palacios barrocos y casas antiguas con atractivas enseñas. Fundado en 1257, se construyó en las laderas de la colina del castillo, desde las que se divisan magníficas panorámicas de la Ciudad Vieja, en la orilla opuesta al río. 
El corazón de esta ciudad fue siempre su plaza, dominada por la Iglesia de San Nicolás. La rueda del Molino del Gran Prior de la Isla de Kampa sigue girando, los peregrinos siguen arrodillándose ante el Niño Jesús de Praga en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, y la música en iglesias y palacios como en tiempos de Mozart.
 
 
Para llegar a ella, el barrio cuenta con poco transporte público, pero el metro Malostranská, de la línea A, está cerca de la mayoría de los lugares de interés. 


Monumentos importantes
 
-Palacio y jardines Wallenstein: primer edificio civil importante del barroco en Praga, es un monumento a la fatal ambición del comandante militar imperial Albrecht von Wallenstein (1581-1634). 
Abierto: sáb. y dom. de 10.00 a 16.00h. 
 
-Iglesia de Santo Tomás:  fundada por Wenceslao II en 1285 como iglesia de los Agustinos, la gótica original se terminó en 1379. Lo que más impresiona es su techo barroco.
 
-Iglesia de San Nicolás: la cual como he dicho antes divide y domina las dos secciones de la plaza de Malá Strana. Su construcción se inició en 1703, y los últimos toques se dieron con espléndidos frescos de la nave en 1761.  Se recomienda ver el Fresco de la cúpula, el Púlpito y las estatuas de los Padres de la Iglesia. 
Abierta: abr.-oct de 10.00 a 18.00h todos los días, y de nov.-mar. de 9.00 a 16.00h. 
 
-Calle Nerudova: estrecha y pintoresca calle, que conduce al castillo de Praga, la cual debe su nombre al poeta y periodista Jan Neruda, que escribió muchas narraciones cortas ambientadas en esta parte de la ciudad. Vivió en la casa llamada Dos Soles (nº 47), y su apellido inspiró al poeta chileno Pablo Neruda para tomarlo como seudónimo. 
 
-Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria: el primer edificio barroco de Praga fue la iglesia de la Santísima Trinidad, construida para los luteranos alemanes por el arquitecto Giovanni Maria Filippi. 
Expuesta en un elaborado altar de mármol, en el ala derecha, hay una vitrina de cristal que contiene el Niño Jesús de Praga. La trajo de España Polyxena de Lobkowicz, quien se la regaló a los carmelitas en 1628. 
 
-Iglesia de Nuestra Señora de la Cadena: es la más antigua de Malá Strana, fue fundada en el siglo XII. Se le añadió un presbiterio gótico, pero en el siguiente siglo la iglesia románica original fue demolida. 
En ella se encuentra el cuadro de Karel Skréta, del altar Mayor, en el que se muestra a la Virgen María y a san Juan Bautista acudiendo en ayuda de los Caballeros de Malta, en la famosa victoria naval sobre los turcos en Lepanto, en 1571. 
Abierto: sólo durante la misa y los conciertos, 17.00h (16.00h en invierno). 
 
-Puente de Carlos IV: para llegar a este magnífico puente del siglo XIV, con su serie de estatuas barrocas, se atraviesa un arco bajo una torre gótica. 
El monumento más célebre de Praga que comunica la Ciudad Vieja y Malá Strana, y aunque actualmente es la más peatonal, en su tiempo podía dar paso a cuatro carruajes en línea. 
Hoy en día, muchas de las estatuas que alberga son copias; las originales se conservan en el Lapidarium del Museo Nacional y en Vysehrad. Las más famosas son la de San Juan Nepomuceno y Santa Lutgarda. 
La torre gótica del puente de la Ciudad Vieja es uno de los edificios de ese estilo más bonitos de cuantos existen. 
Tampoco puede dejar de verse la Crucifixión del siglo XVII, que durante 200 años este crucifijo de madera estuvo solo en el puente. El Cristo dorado data de 1629.
– El Muro de John Lennon es una pared, que en su día fue una más de las que se podían encontrar en cualquiera de los edificios del barrio de Malá Strana , pero que desde principio de los años 80 recibe este nombre al ser continuamente decorada con nuevos graffities inspirados en la figura de John Lennon y con pedazos de canciones de los Beatles.
 

La Ciudad Nueva (zona rosa)

Fundada en 148 por Carlos IV, la Ciudad Nueva fue minuciosamente planificada y trazada alrededor de tres grandes plazas de mercado: el mercado del Heno (plaza Senovázné), el de Ganado (plaza Carlos) y el de Caballos (plaza Wenceslao).  A finales del siglo XIX gran parte de la Ciudad Nueva fue demolida y totalmente reurbanizada, adoptando el aspecto que muestra en la actualidad. 
 
Toda la zona esta comunicada por el metro, con dos estaciones principales Mustek y Muzeum, en la plaza Wenceslao, y otras en Karlovo námestí y Národní trîda. Numerosas rutas de tranvía atraviesan Karlovo námestí. 
 
 
Monumentos que visitar
 
-Plaza Wenceslao: los rasgos dominantes de la plaza son la estatua ecuestre de san Wenceslao (1912) y a su espalda el museo Nacional. La rica decoración jaspeada de su interior es impresionante. 
 
-Hotel Europa: aunque algo deslucido es un recuerdo magníficamente conservado de la edad de oro de los hoteles. De estilo art noveau profundamente decorado, se construyó entre 1903 y 1906.
 
-Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves: Carlos IV fundó esta iglesia para conmemorar su coronación en 1347. El nombre hace referencia a un milagro sucedido en Roma en el siglo IV: la Virgen María se apareció al Papa en sueños diciéndole que le construyera un templo en el lugar donde cayera nieve en agosto. 
Abierto: de 6.00 a 18.00 todos los días. 
 
-Ópera Estatal
 
-Teatro Nacional: este teatro de cubierta dorada ha sido siempre un símbolo importante del resurgimiento cultural checo. Se recomienda visitar el Auditorio, el techo del Vestíbulo y el Telón. 
Abierto: solo para representaciones. 
 
 

Las Afueras

Si tenéis días suficientes para ello, merece la pena explorar los alrededores de Praga. Una de las excursiones más famosas es la de Karlovy Vary;pero en nuestro caso,debido a que es una excursión larga de un día entero, preferimos ir por nuestra cuenta a visitar Kutná Hora. 
 
Se encuentra a unos 70km de Praga, y esta ciudad nació como una pequeña comunidad minera en la segunda mitad del siglo XIII. Cuando se descubrió plata, el rey se adueñó de la concesión de las minas, y Kutná Hora se convirtió en la segunda población de Bohemia. 
En el siglo XIV se extraían cada año de cinco a seis toneladas de plata pura. El groschen de Praga, moneda de plata que circulaba en todo el continente, se acuñaba aquí, en la Corte Italiana, así llamada porque se  contrataron expertos florentinos para crear la Casa de la Moneda. 
 
Se puede ir a ella en tren desde Hlavni nádrazi, Masarykovo nádrazi o Holesovice, y se tarda aproximadamente una hora. Es toda una aventura el ir en estos trenes. 
 
¿Qué podemos visitar?
 
-Iglesia de Santa Bárbara: una de las iglesias góticas más famosas de la Europa Central.Su construcción fue iniciada por los habitantes de Kutná Hora con la intención de hacerle la competencia a la catedral de San Vito de Praga y al cercano monasterio de Sedlec. De este modo los habitantes de la ciudad utraquista querían mostrar su independencia de la capital católica y la fuerza de la ciudad de Kutná Hora. 
En 1995 fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
 
-Osario en Sedlec: capilla gótica medieval que se alza, desde hace centenares de años, sobre los restos mortales de cuarenta mil personas como un memento silencioso, recordando la caducidad de la vida humana y la existencia de la muerte. 
 
-La Corte Italiana: primera casa de la Moneda.
 
-Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora y  San Juan el BautistaFue fundada en 1280, por la orden cisterciense, como parte de un monasterio y se terminó cuarenta años más tarde, en 1320. Es el primer ejemplo dearquitectura gótica en Bohemia. Fue el mayor edificio religioso del país hasta la construcción de la Catedral de San Vito, en Praga, que se prolongó de 1344 a 1929. Está en la lista del Patrimonio de la Humanidad de Unesco desde 1995, junto con el centro histórico de la ciudad. 

Dónde comer:

Los checos son los mayores consumidores de cerveza del mundo; 157 litros por persona y año.  Y su cervecería o pivnice favorita parece ser, a juzgar por su lleno hasta la bandera, U Fleku, fundada en 1499. Te va a encantar por su animación y sus inmensas jarras espumosas, que acompañan grandes raciones de goulash con bolas de pan y col con manzana. Os sentiréis dentro de la pura juerga checa. Merece realmente la pena conocerlo. 
 
El Café Imperial de Praga, tiene un edificio espectacular, todo esta revestido de azulejos y madera. Tiene una carta amplia con platos típicos de la región e internacionales, los precios son asequibles en comparación con otros restaurantes de la ciudad (como por ejemplo la zona old town). Zona: Nove Mesto. 
 
Kolkovna Celnice, en V. Celnici 1031/4, la calidad de los platos y el precio es bastante normal, y las vistas son muy buenas. Poseen uno de los mejores codillos de Praga. 
 
Restaurante Zvonice, yo no lo definiría como romántico (como leí en unas críticas antes de ir), pero si es muy original. La cocina es excepcional es calidad, en presentación y en elaboración; eso sí, es un poco caro, aunque merece la pena la experiencia. Esta situado en el octavo nivel de una antiquísima torre. 
Por último, también puedes tomar el té en el lujoso Mandarin Oriental Prague, instalado en un monasterio del siglo XIV debajo del Castillo de Praga. 
 
 
Espero que podáis visitarla pronto, y que acabéis tan enamorados de ella como yo. No os defraudará, estoy segura.
Con cariño, C. 
 
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